Capítulo VI. Patri-San en la casa de los espías

Menudo día más emocionante. Salimos en dirección a la zona de El Cebadal, en el norte de la capital, y llegamos a la altura de una nave, pasando la pescadería donde mis padres compran congelados.¡Aish! Qué rico el pescadito, ñam ñam.

Entramos en el garaje de la nave y miré a mi papá, que estaba serio, consultando su PDA. Para no ser menos, cogí mi I-Phone y me puse a trastear: ir a la carpeta de imágenes, verlas, darles la vuelta, y cosas así, hasta que pararon y me dijo de bajar.

Dentro del garaje, a pocos metros del coche, había una puerta, que el chófer abrió con una llave. Tras ella, la puerta de un ascensor. Entramos y, curiosamente, los números, en vez de subir, bajaban hasta el menos tres.

Al salir, había un bullicio extraordinario. Parecía un día de rebajas en El Corte Inglés -al que cobraré oportunamente por esta publicidad en cuanto sea famosa-. Era como una super mega oficina, llena de gente entrando y saliendo, con despachos de enormes cristaleras y las mesas y sillas separadas por módulos. Fuimos al final de la planta, doblamos a la derecha, y en vez de baño apareció un megadespacho de jefazo. Este sí tenía las ventanas tintadas. Entramos los tres: el jefe, mi papá y yo.

Me hicieron sentar y me pidieron el Mac. Lo encendí. Al poco, llegó un señor, que dijo que se llamaba Santos -le estrechó la mano a mi padre- y que por lo visto era experto informático. Lo que comunmente se llama un geek. Le pregunté si usaba Twitter. Me dijo que qué era eso. Menudo informático estás hecho, Santos, pensé. No me dió ninguna confianza que trasteara mi Mac y traté de seguir sus pasos, pero escribía muy rápido y usaba unos programas desde su pen drive que desconocía.

Al poco, me pidió la contraseña de mi cuenta de correo y, una vez allí, hizo una serie de comprobaciones.

-Necesito llevármelo.

Miré a mi padre con los ojos entornados, con esa mirada mía tan peculiar que quiere decir:

-¡Pero papá!…

Y con una caricia en la coronilla, mi padre le dijo a Santos que podía llevarselo, pero que tuviera cuidado que ahí tenía mis cosas del colegio y tal. ¡Es que precisamente mi miedo era que se perdiera mi “tal”! ¡Aish! Los adolescentes no nos merecemos los padres que tenemos.

-¡Y mamá! -pregunté exaltada, como si yo estuviera más preocupada por ella que por mí-.

-Ya está de camino -respondió el señor jefe, que estaba marcando en su teléfono y discutía de no sé qué cosa-.

Cinco minutos después, mi madre entraba por la puerta. Adoro las entradas de mi madre: las haga donde las haga, nadie puede dejar de mirarla. Es una mujer muy guapa, con unos ojazos verdes impresionantes, y además todavía está pero muy buena. He pillado a muchos guarretes mirándola por la calle. Cuando se viste con ese estilo ibicenco, es que está para morirse. Me gusta hacer fiestas en mi casa en las que digo a mis amigas “tráete a tu madre”, pero ya no pican el anzuelo: lo hago porque es como ver a la Mona Lisa rodeada de chimpancés. Soy cruel y perfeccionar esta tendencia me ha costado años.

-¡Mamá! -dije, y me levanté a abrazarla. Mi madre me achuchó muy fuerte y me dió un beso. Nos separamos, besó a mi padre en la mejilla, y dijo al jefe:

-Es mejor contárselo ahora.

-De acuerdo. De todas formas, véngase usted conmigo -dijo el jefe a mi padre. Fueron hasta la puerta-. Bueno, nena, luego nos vemos.

Sí, me hace una ilusión tremenda.

Cerraron la puerta y me quedé a solas con mi mamá. Se sentó en la silla de mi padre y me miró con esa cara de “tengo algo que contarte y vas a fliparlo sola”.

-¿Qué? -le dije-. Va, suéltalo.

-Papá es en realidad un enlace entre el CNI y las embajadas.

-¿Ah, sí? -respondí, bastante decepcionada con aquella revelación-.

-Sí. La espía soy yo.

Como dice Ángel Llácer en OT: ¿cómo te quedas? ¡Muerta! ¡Muerta!

Besos,

Patri-San.

Resumen de otras cosas importantes:

Previsión de lectores de este capítulo: 6 (mi novio, @luzzzmila, mi papá, tres desconocidos)

Nivel actual de energía Shinigami: 7 de 10.

Último tweet (desde la sede secreta del CNI en El Cebadal, vía I-Phone): Mi madre es Lara Croft ><

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

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