Tratado barroco de pollas y conejos de 1685

Las leyes de la naturaleza más importantes son dos y universales. Una es la poética, el arte de componer bien en verso, común y general para todas las naciones y para todos los tiempos, así como es una la oratoria en todas partes… De ahí es que sería empeño irregular y extravagante querer buscar en cada nación una oratoria y una poética distinta. Bien es verdad que en ciertas circunstancias accidentales puede hallarse, y se halla con efecto, alguna diferencia. El clima, las costumbres, los estudios, los genios influyen de ordinario hasta en los escritos, y diversifican las obras y el estilo de una nación de los de otra…, pero es una diferencia que sólo hiere en el modo con que cada nación o cada autor pone en práctica los preceptos de la oratoria o de la poética, que en todas partes son, o a lo menos deben ser, unos mismos.

El sexo es la otra. Es también conocido que es universal, teniendo en cuenta las diversificaciones de estilo y prácticas de cada nación. Pero, al igual que en la oratoria o la poesía, en todas partes es, o debería ser, el mismo, en cuanto a su sustancia primera. He aquí un pequeño tratado que recopila los primeros datos que se conocen sobre características y modos de los adminículos del placer, llamados por el vulgo como polla y conejo, amén de otras variantes más o menos usadas según también la nación y la condición de señor o villano del que así los nombrare.

Características generales del sexo desde la antigüedad hasta 1685: pollas.


Aténganse a las siguientes clasificaciones según características comunes de las pollas, susceptibles de subdividirse o multiplicar sus caracterísicas uniéndose a las de otras.

a) La polla ordinaria: esta es una polla que se debería considerar especie en extinción. Encaja tan adecuadamente en una descripción fisiológica de una polla que casi no se encuentra ejemplar vivo en la naturaleza. Su grosor y su extensión son más manual de eruditos en busca del número áureo aplicado a una polla que una descripción aristotélica de la realidad. Al igual que ocurre con la poesía, cada uno tiene la suya, y la expresa como puede o le dejan.

b) La polla sorpresa: esta polla aguarda como un animal carnívoro que se abalanza sobre la indefensa que lo examina; tal cual en la naturaleza una araña se esconde bajo la tierra para que la presa, considerándola un objeto inerte, muera por incauta. La polla salta de repente, erguida como un resorte, sin saber a ciencia cierta qué extraño espasmo la activa. Se conoce del primer caso que data de los tiempos de las cántigas de Alfonso X en 1252, donde se relata la historia de una cortesana que, curiosa por el mandoble recio que colgaba de un villano con el que se regocijaba en ausencia de su esposo, saltóle envenenado al ojo, ocasionándole no pocos contratiempos, entre ellos los de explicar a su esposo, en primer lugar, el morado y, en segundo, el milagro de un hijo nacido tras dos años en las cruzadas.

c) La polla rebelde: la polla rebelde es esa que, ciega, percute contra las sagradas posaderas de la mujer, insertándose en uno u otro lugar dependiendo de su estado de ánimo. Esta polla se retuerce como una culebra, aprieta y empuja, como los arcos que sujetan la bóveda gótica, y no atiende a razones, ocasionándole a la mujer numerosas quejas y dolores mientras ella, ausente de órganos auditivos, se agita como una manivela que horadara una fruta madura.

d) La polla fláccida: la polla flácida aturde por igual a ellos y ellas, provocando, durante casi tres siglos, el aumento de jóvenes y no tan jóvenes en los seminarios, cientos de sonetos y odas a los pobres maridos debilitados, y el aumento de las fórmulas alquímicas para producir reconstituyentes que las cortesanas mandaban comprar a sus sirvientas en horas nocturnas y ocultas a los ojos del chisme.

e) La polla mitológica: la polla mitológica es conocida también por el vulgo como pollón, y tiene todas las connotaciones de un mito. Tal hecho ha supuesto para cientos de miles de mujeres de todas las épocas una motivación  inequívoca para partir a la búsqueda de este maná que, dice la leyenda, provoca un placer indescriptible, mientras   las exploradoras, motivadas por las grandes hazañas de héroes como Atila, el Cid, Cortés o el propio Ulises,  aseguran en los diarios que han dejado para la posteridad que ya solo el camino que conduce a dicha búsqueda provoca un placer por sí mismo, animando a las mujeres a participar de esta investigación de campo de la polla mitológica o pollón. Recientes estudios de maese Calderón de la Chalana han señalado el componente psicológico de dicha polla, aduciendo que una mujer poco versada en el arte amatoria podría considerar una polla ridícula como una mitológica, por lo que el conocimiento del mundo se hace fundamental para que la mujer pueda aplicar la técnica experimental de la observación, comparación y demás técnicas de laboratorio que considerase oportuna, que por lo general dejan exhaustos a los especímenes elegidos para tal fin. La mayoría de tratadistas masculinos aducen que o bien poseen dicho miembro o, por el contrario, lo relegan a simple fantochada, mientras en las tratadistas femeninas se encuentran entre miles los versos satíricos y burlescos sobre estos mismos casos.

f) La polla del otro: esta polla genera un campo electromagnético tan poderoso que la mujer casada o que vive en pecado siente repentinos impulsos hipnóticos hacia la polla de otro congénere. Este caso es conocido como el de “la polla del vecino”, y ya lo decía el gran Esopo: “Cuando la polla de tu vecino veas tiesa, guarda a tu mujer en la despensa”.

Características generales del sexo desde la antigüedad hasta 1685: conejos.

Del conejo se poseen dos grandes grupos, que luego se subdividen en variantes amplias. A saber:

a) El conejo peludo: el conejo o chocho peludo es ese chocho que la mujer introduce como una ventosa en la boca del hombre y te saca el alma hasta que te deja seco. Produce, además, según el doctor Vetusto Oldeste, unos dolores de mandíbula atroces y la lengua seca como un estropajo, sin contar el aroma ácido y extraño que rezuma por toda la cara. No son pocos los casos de hombres provocados por pelos sueltos que llegan a la garganta y le producen náuseas. Durante los años 1174 un edicto real prohibió a los soldados prácticas de este tipo previas a la guerra con los turcos, por mor de llevar debilitados a los hombres a tierra santa.

b) El conejo lustroso: este conejo o chocho es admirable por la ausencia de todo vello en él y por la belleza dionisíaca que produce la admiración de una piel blanca como la luna y suave como la piel del melocotón. No solo produce efectos beneficios en el hombre -brío, deseo-, sino que ya Leonardo da Vinci creó máquinas de guerras aprovechando esa piel yerma de la mujer. Organizó una plataforma a modo de torreta, en la que irían, según sus dibujos técnicos, cincuenta mujeres, tapadas con mantas oscuras, con sus conejos lustrosos y brillantes al sol, desorientando y cegando al enemigo en cuanto se levantase ésta mediante un curioso artilugio de poleas. Jamás se llevó a cabo porque, en las primeras prácticas, de las 50 mujeres 48 quedaron embarazadas en pocas semanas.

De lo que se deduce, según todos los estudiosos y alguna brillante mujer que ha dejado sus análisis pertinentes para la posteridad, que pollas hay muchas y variadas, pero que conejos hay dos grandes grupos y de ahí se subdividen a su vez en pequeños matices de tamaño, lubricidad y capacidad elástica.

Concluyo aquí el estudio dichoso de este tratado medieval de pollas y conejos esperando que, con el transcurso de los siglos, pueda servir para futuros amantes, expertos y curiosos, depositando una base científico alquímica que permita desentrañar los fastuosos misterios del sexo en estos tiempos de oscuridad y pesadumbre en que hombres y mujeres se solazan en prácticas bizarras y antinatura. Véase, como ejemplo final, este criptograma encontrado en una cueva pagana.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

3 Comentarios

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  • No te quedó nada mal el tratado, sólo un apunte puntilloso (hehehe) un tratado no puede ser medieval si le pones como título desde la Antigüedad hasta 1685, porque desde mediados-finales del S.XV estaríamos en la Edad Moderna 😉
    Lo sé, soy una pijotera, jejeje.

    A parte de eso, me he reído mucho, xD

    • @Kiram: ¡Ya salió la historiadora! 👿 Pues sí, joder, toda la razón, ¡vaya fallo técnico! jajajaja. Es que soy de lo que no hay, el principio es de la poética de Luzán del XVIII, Siglo de las Luces, Ilustración, bla bla bla, Moratín & Company, así que cambio de título al canto. ¡Ay!, cómo la queremos, coño, a “la” Kiram. El otro día metí un echo sin hache, hoy las fechas, ¿qué será mañana? 😀

  • Bueno, podrías llamarlo “Tratado ilustrado de pollas y conejos: desde la antigüedad hasta 1685”, o “Enciclopedia de pollas y conejos, un tratado desde la…”
    Lo de hecho sin hache le pasa a todo el mundo, mientras no metas un he sin hache o un ha… todo va bien 😉

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