Georges Bataille: la literatura y el mal

Cualquier amante de la literatura debería poseer éste librito entre sus más preciados tesoros de su biblioteca. No solo encierra el pensamiento de Bataille, sino que es un libro que ahonda en una de las temáticas más interesantes de la literatura.

Cierto que Bataille dedicaba un lugar destacado a la muerte y el erotismo dentro de la labor creadora, como todo, es discutible, pero es un libro con tanta sabiduría y con una disección sobre autores como Sade, Baudelaire, Blake, Proust, Kafka… que abre perspectivas ocultas y llenas de matices para los apasionados de las letras.

En definitiva, una obrita que, dentro de su producción, produce una sensación de estar descubriendo siempre algo nuevo.

¿No te animas?

PREFACIO
La generación a la que pertenezco es tumultuosa. Nació a la vida literaria en los tumultos del surrealismo.
En los años que siguieron a la primera guerra mundial existió un sentimiento desbordante. La literatura se ahogaba en sus límites. Parecía que contenía en sí una revolución. Estos estudios, cuya coherencia se me impone, los compuso un hombre de edad madura. Pero su sentido profundo se vincula con el tumulto de su juventud y son en realidad su eco ensordecido. Para mí, resulta significativo que se publicaran en parte (por lo menos en su primera versión) en Critique, esa revista que logró crédito gracias a su seriedad.
Pero debo advertir aquí que si en algunos casos he tenido que volver a escribirlos, se ha debido a que, al persistir los tumultos en mi espíritu, al principio sólo había podido dar a mis ideas una expresión confusa. El tumulto es fundamental; es el sentido de este libro. Pero es tiempo ya de alcanzar la claridad de la consciencia. Es tiempo… A veces incluso puede parecer que el tiempo falta. Por lo menos el tiempo apremia.
Estos estudios responden al esfuerzo que he venido realizando para desentrañar el sentido de la literatura… La literatura es lo esencial o no es nada. El Mal – una forma aguda del Mal- que la literatura expresa, posee para nosotros, por lo menos así lo pienso yo, un valor soberano. Pero esta concepción no supone la ausencia de moral, sino que en realidad exige una «hipermoral». La literatura es comunicación. La comunicación supone lealtad: la moral rigurosa se da en esta perspectiva a partir de complicidades en el conocimiento del Mal que Fundamentan la comunicación intensa.
La literatura no es inocente y, como culpable, tenla que acabar al final por confesarlo. Solamente la acción tiene los derechos. La literatura, he intentado demostrarlo lentamente, es la infancia por fin recuperada. ¿Pero qué verdad tendría una infancia que gobernara? Ante la necesidad de la acción se impone la honestidad de Kafka que no se atribuía ningún derecho. Sea cual sea la enseñanza que se desprenda de los libros de Genet, la defensa que Sartre hace de él no es admisible. Al final, la literatura tendrá que declararse culpable.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

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