Pamela Anderson

Pamela Anderson en el Festival de cine de Cannes.

No deja de ser curioso la voracidad que produce esta sex-symbol en los medios de comunicación: sus amores, fracasos, proyectos, y todo lo que hace y deshace son difundidos. Ahora sale a la luz no su nuevo divorcio, ni sus bodas express, ni escándalos, biografías o demandas: se nos ha vuelto empresaria y saca su línea de cosméticos. Esta chica es una joya.

¿Durante cuánto tiempo más? Las décadas tienen sus estrellas y figuras con repercusión social. Estrellas de cine, glamourosas, cantantes de voz sedosa, y protagonistas de sucesos dramáticos y milagrosos. Pero Pam se ha mantenido desde la década de los noventa del siglo pasado, imperturbable, rubia, voluptuosa, haciéndose un hueco en la zona neuronal donde los hombres, y aún mujeres, alojan el deseo. Perpetuando la imagen tradicional de la rubia neumática y felliniana. Ataca donde más les duele. Touché, Pam.

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

Deja un Comentario
  • A mi me da un poco de pena ajena cuando estas chicas solo viven de su imagen y escándalos, ya se que hay de todo en la viña del señor, pero no dejo de lamentar cuando hombres o mujeres no son capaces de brillar por algún motivo que sea social o personalmente valioso.

    ¡Aaaay, ya lo se, soy una amargada!

    Muaack

    p.d. Tambien llegué a esto por los dados, me divierte ver lo que me saca luego de dar click 😀

    • Las mujeres son las principales críticas de las mujeres. Nunca lo entendí, ¿no se supone que tienen que estar más unidas que nunca en estos momentos, despues de conseguir ciertas mejoras sociales? 😀

      • Pues no estás para saberlo ni yo para contarlo, pero de todos modos ahi te va…

        Sepa usted que yo no soy feminista, defender porque sí a las mujeres y darles prioridad a cualquier precio me parece tan discriminatorio y absurdo como lo es el machismo. Pero cuando se trata de «defender» o «dar la cara» por la Pamela Anderson es entonces cuando sí no entiendo nada. esta chica y otras que solo venden el cuerpecito no hacen nada por dignificar la imagen de las mujeres, ni para concvertirse en inspiraciones, orgullo, ni nada socialmente valioso.

        Creo que las mejoras sociales que las féminas hemos conseguido van más allá de tener la libertad para ponerse implantes y mostrarlos, porque entonces, ¿cuando seremos valoradas por nuestros méritos y capacidades y no por el escote, la hermosa cara y nuestras largas pestañas?

        Lo que mencionas a cerca de que solemos ser muy críticas con las de nuestro mismo sexo, pues tienes razón! Me he dado cuenta que las más duras, celosas y envidiosas con otras chicas somos las mujeres. No se a que se deba, tal vez sea esa maldad intrínseca de la que tu ya has hablado en tu bitácora varias veces.

        Muaaaaack! Chidísimo, te adoro.

        • Sabes que he leído ese discurso sobre «ser valoradas por nuestros méritos» y he leído muy buenos argumentos dando la vuelta a esa visión del feminismo. También eso proyecta una imagen de la mujer concreta. A veces me da por pensar que la vueltra atrás, a despojarnos de símbolos, sería lo ideal, claro que en un mundo perfecto. Porque la belleza no tiene por qué tener esa carga peyorativa si una mujer destaca por ser hermosa. De todas formas, comparto tu visión general, porque a veces, o muchas, la sociedad premia lo que no tiene peso ninguno, está hueco, tanto en hombres como en mujeres. 😀

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright ©  La ciudad creativa