Sexo tántrico: occidentalizando oriente
El tantra es una técnica milenaria, muy de moda ahora en Occidente pero que se remonta a la antigüedad y que procede de las más antiguas enseñanzas hindúes. Se remonta a los textos védicos, cuya antigüedad se cifra en más de 6.500 millones de años.
Lejos de circunscribirse al acto sexual, el tantra se ofrece como una forma de sabiduría integral: propone abrir los límites de la conciencia para penetrar en una dimensión de placer, vitalidad y fortaleza interior.
En el tantra hay dos tendencias principales, o senderos: el de la mano derecha, que prescinde del sexo, y el de la izquierda, donde se une el yoga con la práctica sexual.
En realidad, la enseñanza del tantra nada tiene que ver con la manera de intensificar el orgasmo. El tantra es un culto de éxtasis, pero concentrado en una visión de la sexualidad cósmica. El objetivo del tantra es despertar energías para acceder a estados de conciencia superiores.
Según Ramiro Calle, introductor del tantra en España (1971) y pionero en la enseñanza del yoga en nuestro país “es el yoga el que nos enseña a encauzar y dominar las energías, una enseñanza para ser conscientes de nuestro ser y de la actividad sexual”.
Asegura que el tantra yoga nada tiene que ver con manuales eróticos ni con el kamasutra. De hecho, “sólo existe una postura erótico-ritual recomendada por el tantra: la mujer sentada sobre el hombre, ambos con las piernas dobladas, en postura meditacional, alineando todos sus centros nerviosos o chakras, para que haya una comunicación entre el cuerpo y el alma”.
En occidente se acostumbra a “occidentalizar” lo oriental. La comida asiática en los restaurantes europeos, por ejemplo, no tiene nada que ver con la original. El sexo vende y, por tanto, ¿por qué no extraer del tantra aquello que nos interesa y hacer negocio?
Este acto de desensamblaje de una estructura compleja sólo demuestra el desconocimiento occidental y un espíritu -nunca mejor dicho- empresarial en la comprensión de la filosofía oriental.
Desvirtuar una filosofía que incluye conocimientos sobre meditación, control de la respiración, las posturas, el yoga, los chakras, etc. y resumirla en técnicas (que requieren un estado mental que los occidentales necesitan años de trabajo para iniciarse: un maestro yogui nunca dice “hago yoga”, sino “intento hacer yoga”) que prometen una vida sexual de anuncio de teletienda nos debería hacer pensar sobre el asunto.
¿Cómo vas a lograr un estado de conciencia con tu pareja si todavía no sabes quién eres? ¿O pretendes convertirte en el/la amante perfecto/a aplicando técnicas con desconocidos que requieren una gran comunicación?
El tantra que se vende es al sexo lo que el fast-food a la gastronomía. ¿Que podemos tomar aquello que nos interese de una filosofía? ¡Por supuesto! Es lícito hacer con Kant, Jung o quien nos plazca. Pero no está de más llamar a las cosas por su nombre. ¿No? 😀
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Muy bueno el articulillo!!! Y está chachi la imagen de “Kamasutra” de Manara 🙂
.-= Último artículo del blog de kiram… Fiesta =-.
¡Muchas gracias Kiram! Pues un comentario tuyo fue el que me inspiró. Para que luego digan que los comentarios son secundarios. De eso nada. Me encanta el dibujo de tu blog: ese de que tu blog son los comentarios. 😀
Jajajajajaja.. sobre todo 6500 millones de años.. esto existe desde antes de la creacion de la Tierra..
Buenisimo…
@Marlon: ¿Eh? 😀
Muy bueno, ¿Podrías recomendarnos un libro que hable del tantra que tu expones, y no se base en técnicas occidentalizadas?, muchísimas gracias
@Ana: ¡Hola Ana! Pues lo cierto es que mi artículo está basado en entrevistas y artículos en la red que he leído y escuchado de Ramiro Calle. No te puedo recomendar un libro concreto, pero sé que sobre el Tantra tiene varios publicados e incluso uno titulado Tantra básico o Tantra sencillo o algo así. Siendo un reputado experto en el tema creo que sería un buen comienzo; prueba en la biblioteca de tu ciudad que seguro que alguno habrá de él para leer. ¡Un saludo! 😀