¿La voluntad de los muertos?
Un escritor deja instrucciones explícitas de que se queme un manuscrito en su testamento. Y sin embargo, su hijo desobedece tal orden y prepara su publicación.
Seguro que ya sabes de quién hablo. La novela El original de Laura, que Vladimir Nabokov dejó inacabada antes de su muerte, será publicada por su hijo.
La novela quedó inconclusa al morirse Nabokov en julio de 1977. En 2008 su hijo Dimitri, de 74 años, contó a la revista Der Speigel que no era justo privar el mundo de la última obra de uno de los grandes novelistas del siglo XX.
El prestigioso The New Yorker rechazó la oferta de publicar un adelanto de la novela. Razones de los editores aparte, leyendo el argumento, tiene cierta lógica la decisión: trata de la tristeza de un hombre que tiene una esposa promiscua y que recuerda, a la vez, una vieja obsesión sexual con una chica más joven que él -y eso trae ineludiblemente a nuestra memoria su magistral Lolita-.
¿Será El original de Laura una obra maestra de la que no sería justo privar al mundo? No será la primera vez que circunstancias ajenas al escritor rescatan una obra maestra.
La conjura de los necios es una de esas obras rescatadas milagrosamente por una madre y el recuerdo doloroso de su hijo. Presentó la obra a un editor, tras insistir mucho, y éste supo reconocer en el manuscrito una de las obras más singulares publicadas por un estadounidense.
Max Brod rescató manuscritos que había ordenado destruir Franz Kafka. Sin él, la mayoría de sus textos jamás habrían llegado a nosotros. Un autor indiscutible, que quizás representó el espíritu del siglo XX, referente inexcusable para generaciones venideras.
Las preguntas se me agolpan: ¿es el bien común, en el arte, una justificación suficiente para rescatar una obra? ¿O la última voluntad de los muertos debería ser cumplida escrupulosamente?
Si puedes ayudarme a dilucidar estas cuestiones, déjame un comentario ¡que estoy ansioso por saber qué opinas! 😀
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Yo Julio sinceramente, eso jamás lo haría…no sé, le tengo mucho respeto a la muerte…y por respeto a esa persona, yo no lo publicaria..pero claro es mi opinión…
Un besazo!!! :p
.-= Último artículo del blog de pili”cuchillita”… DUDAS EN MI CORAZON =-.
Pili:
Es un dilema. Veo que has tomado partido y de eso se trataba. Yo, con lo que amo la literatura, tendría un dilema profundo, sinceramente. Si no me veo ahí, no sé que haría. No me imagino el mundo sin Kafka, qué quieres. 😀
Esta dura, la balanza. No hubieramos perdido a Kafka, pero si relamente no querían publicaciones posteriores, en vez de decirlo, le hubiesen prendido fuego simplemente, pienso que tal vez lo dijeron en determinado momento y no era su parecer real, sino la salida era simple. Lo bueno es que podemos enriquecernos con sus obras…Un abrazo
.-= Último artículo del blog de R.C. de_interes… CUADRA EXACTAMENTE ASI =-.
R.C.: Date cuenta que para un escritor, a menudo sus textos son como sus hijos, y en el caso de Kafka sus textos fueron puro sufrimiento. Con Kennedy, el de La conjura de los necios, que se suicidó porque no conseguía que le publicaran sus obras, pasó otro tanto: se fue de este mundo pero tampoco lo destruyó. Matar a los hijos es complicado: mandas a otro a hacer el trabajo que tú no te atreves, porque no sabes qué día vas a morir, supongo. La esperanza estará ahí. Y cuando ya es inevitable planteas quizás tu última voluntad, o la dejas en un testamento escrito tiempo atrás. No estoy tan seguro de que lo dijeran por decir, pero bueno, tampoco descarto del todo tu opinión porque ¿quién sabe lo que está dentro de la cabeza de otro? Sólo podemos especular. ¡Un abrazo! 😀