De Sadam Hussein a la Gripe A

esqueletoLa información sobre la gripe A genera muchas zonas oscuras. No sólo por la alarma social -recordemos el caos en México, muy venido a menos en cuanto a incidencias-, sino porque trae a colación asuntos relacionados con teorías conspirativas, intereses empresariales o la desconfianza hacia los sistemas sanitarios.

Si la OMS y el resto de gobiernos del mundo están preocupados de verdad por esta nueva cepa, la sospecha de un alarmismo infundado sobrevuela sobre las instituciones sanitarias y los poderes públicos.

En Alemania, suponemos que Merkel, reelegida, seguirá con la misma determinación de no comprar vacunas para la gripe A. Allí, la población no sólo no ha manifestado su rechazo a la propuesta sino que, dentro de la preocupación de las autoridades sanitarias, entiende que su gobierno toma una medida razonable. La vacuna no ha sido probada aún: son impredecibles sus efectos secundarios, si los hubiese.

En España, la Organización Médica Colegial emitió un comunicado desmarcándose del alarmismo de la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez.

Esta disparidad a la hora de afrontar la nueva gripe aumenta el escepticismo. Y, aún peor, surgen interrogantes necesarias ajenas a la salud:

  1. ¿Es este alarmismo un pretexto para alejar las noticias de la crisis económica?
  2. ¿A quién beneficia la compra de vacunas? ¿Existe una connivencia entre las empresas farmacéuticas y los estados, o algunos de ellos, que han creado un efecto rebote en los demás y se han sumado a la compra masiva de millones de vacunas?
  3. ¿Por qué se toma el nivel de alerta de la OMS, que tiene que ver con la contagiosidad y no con la mortalidad, como si anunciaran la llegada de los cuatro jinetes del apocalipsis?

Entre las voces discordantes con esta alarma social, que tiene visos de ser una psicosis creada artificialmente, tenemos declaraciones como las de Marc Gentilini, miembro de la Academia de Medicina francesa:

El peso que se atribuye a la gripe A es indecente si se compara con la situación sanitaria mundial en su conjunto. Es una pandemia de la indecencia. Cuando veo la situación del planeta, siento vergüenza de ver todo lo que se emprende para evitar esta gripe de la que tan poco se sabe. El paludismo mata a un millón de personas en la indiferencia casi general.

La diabetes, por ejemplo, produce alrededor de cuatro millones de muerte anuales, y la gastroenteritis bacteriana y sobre todo viral -que he padecido- mata a un millón de niños y más de 600.000 personas por año. Más allá del primer mundo -en donde los fallecidos por diabetes tienen que ver con el modo de vida moderno-, muere gente.

Este alarmismo ha llevado a la aparición de teorías conspirativas, como la de quienes aseguran que es un complot para acabar con parte de la población mundial o el bioterrorismo, por citar algunas de las más recurrentes, o la del peligro de las vacunaciones.

Pero el problema de fondo es el desconocimiento, por parte de la población, de la realidad sanitaria de sus países y a escala mundial. Conocer qué enfermedades y dónde actúan, y qué produce millones de muertes. Los estados guardan en secreto toda información sobre la gestión sanitaria, salvo las colas de espera en las listas de la sanidad que aparecen en  las campañas electorales, y sujetas a variaciones según el color político.

Los medios de información, además, no han hecho poco daño. Al contrario, son altavoces, interesados en la polémica como arma que siempre resultó efectiva para la venta. Inmersos en la crisis económica, no pocos han lanzado titulares dignos de una película de terror y, encima, han obviado información relevante para darle al suceso la magnitud exacta.

En la Televisión Canaria, mientras emitían una película, lanzaron un aviso subtitulado de un niño muerto por la gripe A. Vemos qué dijo la prensa.

El País

El Mundo

La Provincia

Como se puede apreciar, en algunas de estas noticias se señala que el gobierno no ha querido dar más datos. Si tenía una enfermedad crónica de base, ¿no deberían decir cuál? ¿Acaso esa información no dejaría más claro que un cuerpo con problemas graves podría, igualmente, haber sufrido complicaciones con cualquier otra incidencia?

Al fin, La Provincia ha resuelto el enigma: ¡tenía leucemia! En la noticia de El Mundo, cita a dos personas más fallecidas… ¡por neumonía bilateral y otro con problemas renales, y que llevaba años con diálisis!

A estas horas, vemos como la gripe A, en España, ha dejado paso a la batalla PSOE-PP en los medios de comunicación. Dejo dos preguntas, a cual más inocua y angelical que la otra:

  1. Una vez comprados los millones de antivirales y habiendo aportado la comunidad científica -o parte de ella- su disconformidad con el alarmismo desmedido, ha dejado de ser un asunto relevante?
  2. ¿Era Saddam Hussein un dictador genocida al que había que encarcelar porque, además, poseía armas de destrucción masiva?

Más información: ¿Qué estamos haciendo mal?, de alguien que conoce muy bien el sistema sanitario. Recomendadísimo. 😀

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

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  • Personalmente tengo claro que todo esto fue una campaña para que la gente tuviera algo más de que preocuparse que de la crisis, vamos que les vino bien a casi todos los gobiernos del mundo.

    En cuanto a lo de Husseín … pues evidentemente se puede pensar que era malo, pero si lo comparabamos con Bush no sé quién sería peor. Saludos
    .-= Último artículo del blog de Pharpe… De Lunes en Lunes =-.

  • @Yomisma: Es que lo genial de tu artículo es ser consciente de que somos un organismo expuestos a un mundo donde competimos con otros, que las vicisitudes de la vida no las podemos controlar, aunque queramos, y que hay muchos intereses donde no existe el dinero. Un gran abrazo y gracias por tu comentario -y por el artículo-. 😀

  • ¿Quieres una predicción cruel? Algunos están deseando que empecemos a caer como moscas para poder justificar su alarmismo y el beneficio a ciertas empresas.

    Ya hay varios libros escritos sobre exactamente esto. No es nuevo sólo que hasta ahora no había alcanzado la escala que se ha alcanzado con la Gripe A.

    Hoy se ha juntado el hambre con las ganas de comer. El hambre de beneficios a cargo de falsas alarmas con las ganas de comer de la prensa por obtener más morbo con el que justificar sus titulares.

    Lo único que salvará la credibilidad de políticos, planificadores, periodistas y apologistas es, eso, lo que decía al principio: que llenemos los hospitales de afectados y enfermos.

    Es te-rri-ble. (Y de-tes-ta-ble.)
    .-= Último artículo del blog de angel… Cuando sólo soy un número =-.

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