Elogio de los Peter Panes
¿Has conocido a alguna mujer que te haya dicho que tienes el síndrome de Peter Pan? ¿Lo has oído decir de un amigo o conocido?
Desmitifiquemos este arquetipo otorgándole su verdadera dimensión. Comencemos por aclarar que:
No existe evidencia que muestre que el síndrome de Peter Pan sea una enfermedad psicológica existente y no se encuentra listada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.
Wikipedia.
Y si a esto añadimos que este síndrome está ubicado dentro de la psicología popular:
La psicología popular o psicología del sentido común es la teoría implícita que el común de los mortales usa para explicar la conducta de sus semejantes. En este grupo de creencias se incluyen todas aquellas que la gente usa durante su vida diaria, pero que no pueden ser comprobadas experimentalmente.
Wikipedia.
¿Meridiano? El síndrome de Peter Pan no es sino una creencia popular, que no tiene base científica ninguna, ni está reconocida como trastorno mental.
El término Síndrome de Peter Pan ha sido aceptado en la psicología popular desde la publicación de un libro en 1983 titulado The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up (“El síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece”) , escrito por el Dr. Dan Kiley.
Wikipedia – Síndrome de Peter Pan.
Por cierto: No existe ninguna entrada sobre el famoso doctor Kiley. ¿Será porque… no es tan famoso y su síndrome es una imbecilidad supina? 😀
¿Y entonces, qué sucede con los Peter Panes del mundo? Pues que se han invertido sus valores ó se han acentuado hasta llevarlos al grado más extremo. Veamos las características que se han atribuído a los Peter Panes del mundo y descifremos su significado original. ¿Cómo? Aplicando las mismas técnicas científicas que la psicología popular, esto es: ninguna.
- Inmadurez. En realidad, los Peter Panes no son inmaduros: son inconscientes. Esto es, realizan ciertas acciones sin prever las consecuencias de las mismas. Por eso son tan divertidos.
- Narcisismo. Los Peter Panes tienen un gran amor por sí mismos. Se respetan, se quieren, y ¿cómo se puede querer a alguien sin quererse uno primero? Aplican la psicología popular en un grado extremo, pero que sin duda fortalece su personalidad para afrontar los retos de la vida.
- Añoranza por la infancia. ¿Es que acaso hubo una época mejor? Cuando pequeño, todo nos causaba curiosidad. No teníamos en cuenta tantas ideas preconcebidas, tantas alertas de los demás hacia nosotros señalándonos los que está mal, bien, lo que no se debe o se debe hacer. La lucha contra nuestra conducta natural para moldearla a imagen y semejanza de lo que la sociedad espera de nosotros produce esas neurosis, histerias, etc. tan propias del hombre moderno. Los Peter Panes quieren volver a los orígenes. ¿Hay algo de malo en eso?
- Rebeldía. ¿Desde cuando ser un inconformista y aspirar a más en la vida es malo? A los Peter Panes no les cuesta decir que no a lo que no desean. Y son contestatarios con el sistema, rehuyendo de ese soma que parecen hacernos tomar cada día en este mundo salvaje que hemos creado.
- Negación del envejecimiento. ¿Es que alguien puede huir del bombardeo publicitario y los valores sociales de “triunfa joven o no eres nadie” sin que le cause cierta desazón? Los Peter Panes, simplemente, huyen de ese mundo de la imagen procurando que sea su interior y no su exterior lo que prevalezca. Son unos adelantados a su tiempo.
- Soledad. Se les acusa de que muchos son personajes solitarios, que huyen del contacto con los demás siempre que pueden. Pero, ¿qué pasó de esa máxima de la psicología popular que dice: “mejor solo que mal acompañado”? ¡Son selectivos! Desde cuándo saber elegir a los amigos es un déficit. Al contrario, ¡quién pudiera!
En definitiva, ser un Peter Pan tiene multitud de beneficios, y lo único que hacen los que inciden en señalar a los demás con este apodo -en su mayoría mujeres- no hacen sino agudizar sus características para que… ¡el Peter Pan se transforme en la insulsa personalidad que ellas desean!
¿Ha dolido? No, hombre, no. En todo caso, no provoques a esa hermosa muchacha con estos datos. Tan sólo arguye: “¿Has oído hablar del síndrome de Wendy? ¿No? Pues cuando empieces a superar tu síndrome, me haces una llamada perdida y quedamos para corregir el mío”.
Peter Panes del mundo, ¡uníos y celebrad este elogio!
😀
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Creo que sino haces mal a nadie no veo porque no puedes vivir sin querer dejar de ser un niño/a.
Excelente post!!
Que disfrutes de un cálido domingo
.-= Último artículo del blog de EURICE… Los arpegios del alma =-.
Hola
Me gustaba más antes el cuaderno tuyo, pero en fin, me acostumbraré. Sigo echando en falta que no me lleguen respuesta de mis comentarios. Ni del resto de comentaristas.
Cuando vi que en el otro ni siquiera se me contestaba el del Abuelo, pues deje de leerlo. Te lo digo porque la sinceridad es asquerosa, y supongo que ahora me odiaras por una temporada, pero sin dialogo prefiero no visitar.
Abrazo
@Jose Jaime: ¡Hola Jose! ¡Pues he cambiado lo de la suscripción por email y ahora funciona! Al menos la prueba que hice. Y también uso el mismo plug-in en el blog de mi abuelo. Yo no me enfado pero… ¡creo que sí que te he respondido! A lo mejor no todos, pero sí la mayoría, quizás un día me dejastes dos y sólo respondí uno. Yo no me enfado. ¡Un abrazo! 😀
@Eurice: ¡Gracias por tu visita! Es verdad, si uno no hace mal a nadie… ¡por qué quejarse! ¡Un abrazo! 😀
¡Hola Julio!
En Libros y Literatura hemos organizado un sorteo de libros y un concurso de reseñas literarias, en el que todo el que quiera puede participar. El premio para cada ganador es un lote de libros valorado en 249€. Tienes toda la información en http://www.librosyliteratura.es/libros-2009.html
Creemos que esta información puede ser útil para ti y para tus lectores, y te agradeceríamos que le dieras la mayor difusión posible.
Un cordial saludo,
Libros y Literatura
.-= Último artículo del blog de Libros… Una vez =-.
@LibrosyLiteratura: Pues claro que sí, me parece una idea genial la de regalar libros por una reseña, y también el sorteo. Ya lo anuncié en Poesía+Letras, echa un vistazo a ver si la información es correcta -copié y pegué de tu web y añadí el logo y enlaces para que fueran a leer las bases allí-. Yo si puedo me apunto, a ver si saco hueco, ¡un abrazo grande! 😀
¿dónde se firma? 😉
.-= Último artículo del blog de ángel… Yo no soy catalán, soy de aquí =-.
@Ángel: La esperanza es lo último que se pierde, y en un rato me leo con paciencia eso de que no eres catalán y Montilla que acabo de leerlo por encima en mi Reader 😀
Hola Julio,
Es que al Peter Pan que tú describes me apunto yo con los ojos cerrados y me hago practicante activo. Si “hacerse mayor” significa vivir con una careta, fingir que te importa lo que no tiene importancia y perder la curiosidad por el mundo, a mí, que me “desaborren” de eso.
(El complejo de Wendy puede ser un verdadero y grave problema para cualquier relación, por cierto.)
.-= Último artículo del blog de ángel… Yo no soy catalán, soy de aquí =-.
@Yomisma: Jajaja, ya veo a tu jefe acojonando a los pacientes -¿se les llama pacientes porque con los médicos hay que tener paciencia jaja?-. Comparto lo del niño interior y tal, pero por ponerte un pero, que me gusta 😀 : hay gente que todo el tiempo tienen activado el niño interior y tampoco es eso, pero en fin, cada loco con su tema. Un comentario divertido y a la vez comparto la idea de la pseudopsicopatología, ¡un besote! 😀
@Ángel: Me imagino, comparto la idea de Yomisma de que se pueden coger cosas de aquí y de allá, yo también puedo tener características del Síndrome de Wendy y a lo mejor no lo sé, aunque no creo. Es lo que tiene la pseudopsicología. 😀