Praxis del rigor en una bitácora

¿Deben ser rigurosas las bitácoras? Esta pregunta me ha llevado a varias conclusiones sobre los conceptos de rigor, la crítica y sus formas.

Si me preguntaran qué es mejor:

a) Que todo lo que sea susceptible de ser riguroso lo fuera.

b) Que dependiera del valor de la fuente, del emisor o medio que persevere en él.

me quedaría sni duda con la a).

Y, apartándome de los continuos intentos de definir una bitácora -esto es, una serie de características formales sobre su objetivo, conformación, uso, etc.-, y puesto que yo no uso mi bitácora bajo ninguna preceptiva, en cuyo caso todo parecido con alguna de las formulaciones sobre lo que es o debe ser una bitácora me son tan ajenos como la misa dominical, expongo la idea sobre mi bitácora:

Una bitácora no es un lugar de información, sino de opinión.

Entre otras razones, por la inmediatez con que la uso, la imposibilidad de ser un experto en cada una de las materias que me generan curiosidad, etc. Esto me lleva a otra consideración sobre muchos artículos cuya base científica o investigación se ha realizado en Internet:

Internet es un medio maravilloso para encontrar información, pero hay muy pocos lugares, como por ejemplo determinadas webs con certificados internacionales donde un equipo de profesionales de prestigio da fe de la información que se publica en ella.

Pero acudir a la red para enlazar aquí o allá ciertas informaciones amparados sólo en la búsqueda y los criterios subjetivos de quien la busca, no determina que esta información sea ya no solo incierta sino sesgada, tendenciosa, etc., y en muchas ocasiones se dan todas a la vez.

Cómo se analiza una novela, de F.J. del Prado (Alhambra) o Teoría y estética de la novela, de Mijail Bajtin (Taurus) -el enlace lleva a un fragmento en Scribd- no se encuentran como enlaces en la red salvo que uno de esos tantos samaritanos hayan publicado una copia digital, aunque cada vez hay más textos clásicos que podemos encontrar completos. Y si uno los encuentra hay que mirar si es una traducción de una edición determinada y quién la firma para tener una seguridad de la calidad de la misma. Pero, por lo general, este tipo de obras son complejas salvo que seas un autor que hayas trascendido tu campo científico para ser conocido popularmente: Noam Chomsky, Umberto Eco, Harold Bloom, etc.

Y, lo más importante: la validez autoral de, por ejemplo, Bajtin, está fuera de toda duda, aunque esto no quite la crítica a sus argumentos; pero una crítica desde un conocimiento teórico más o menos sólido. Criticar su ensayo sobre la metodología del análisis novelístico porque se lo tropieza uno de repente sin conocimiento alguno de narratología, corrientes críticas o al menos  el contexto histórico y las corrientes literarias o científicas de Bajtin para conocer su punto de vista no puede ser igual que el de quien conoce la materia con conocimientos sólidos.

Esta parrafada, y este artículo tan denso, es producto de los comentarios de Héctor, un asiduo visitante de la bitácora, acerca de tres puntos fundamentales sobre Pérez-Reverte, ese autor con el que practico vudú. Creo que acercarse a la crítica es sano y amplía el debate, y de hecho me ha obligado su comentario a añadir un comentario en color naranja aclarando cómo obtuve esa información tan polémica del laísmo, loísmo o leísmo de Pérez-Reverte, el cual posee, si mi memoria no me engaña, un artículo precisamente sobre este tema. Por cierto, dicen las malas lenguas que su adorado amigo Javier Marías también padece estos vicios, por evitar este fenómeno que según dicen algunos sociolingüístas se extiende en los hablantes. No sé si es un caso de ultracorrección, o un deseo de escapar de algunas construcciones gramaticales en las cuales suena laísta pero no lo es, y le lleva a caer en estos errores.

Sin embargo, lo que no me parece adecuado es el tono ni las formas de este comentarista, pudiendo hacerse de otra manera.

¡Hola! He leído tu artículo y no me consta que Pérez-Reverte sea laísta, de lo que he leído de él no recuerdo estos fenómenos. ¿De dónde sacastes la información? ¿En qué novelas has leído eso? Bueno, tampoco coincido en lo de Marías porque es académico y creo que porque le hayan dado premios no tiene que justificarse. De Reverte me gusta… y no me gusta…, valoro… pero compara con… Yo suelo leer este tipo de literatura… Mi análisis es el de un lector… Soy filólogo y puedo decirte que… Soy profesor de literatura y… Soy editor y…

Pero esto…(p ongo un ejemplo de la sucesión de comentarios, en las que se muestra de forma muy clara que encajo muy mal la crítica, pero la que va más allá de la argumentación e intenta zaherir, peor):

Amigo, en el comnetyario hay tres notables falsedades:
1-Perez Reverte nunca se ha presentado a ningún premio literario, ni lo ha ganado, ni nada. Es muy sabido.
2-Las citas laistas son falsas. Tengo el libro, las he comprobado. Es un error en el que no incurre en ninguna de sus obras, que he leido casi todas. Al contrario, se ha manifestado publicamente muchas veces en rechazo del laismo y el leismo.
3-Javier Marias sí es académico.
Todo eso no dice mucho del rigor del blog, que por iotra parte sigo con giusto. Un abrazo.

No me parece que sea una forma seria (y más teniendo en cuenta que ha cogido el libro, se lo ha leído de arriba abajo buscando mis citas, y luego le he explicado que no son citas sino ejemplos del fenómeno por si un lector no sabe lo que es, es decir: pretendía ser didáctico) de hacer crítica, pudiendo decirme tan amablemente: te has equivocado, creo que te has equivocado, tus fuentes son erróneas, etc.. En mi caso, pongamos rigor:cero, pero en el suyo, tacto: cero. Empate.

En fin, que mi bitácora no es el Instituto Cervantes, ni soy Académico de la Lengua. Mi artículo se acercaba mucho ¿al chisme? y poco al rigor -lo concedo para quien piense así-, y mucho más a la opinión; se acercaba mucho a la ironía y a la provocación -y he aquí mi justo pago por no verificar la fuente-. Pero como el tema no concluye aquí, y ansioso por solucionar este dato de laísta con los mismos profesores que afirmaban haber encontrado fenómenos de laísmo, leísmo o loísmo en sus obras -lo dejo en plural porque este punto no lo abordamos, pero entiendo que en un laísmo por aquí o por allá no llamaría la atención-, o bien equivoqué el fenómeno y era otro. Es lo que tiene recordar de memoria. Pero un error incuestionable es: que debí verificar las fuentes. Sin embargo, sí que hay en la red quejas sobre el laísmo de Pérez-Reverte, sin dar ningún dato -citas- que lo confirme: esto también hay que decirlo.

Dicho esto, concluyo parcialmente este artículo con la siguiente frase, oración o enunciado, según sea el gramático con el que se hablen. Para mí, oración, pues sigo a Emilio Alarcos en su tesis de que la oración requiere un verbo en forma personal:

En mi bitácora hay opinión. Más allá de esto, no pongan ustedes la mano en el fuego.

¿Cómo van a definir a Pérez-Reverte en los manuales de literatura dentro de 50 años, digo en las universidades, no en la opinión de la calle? Me arriesgo: Autor con un estilo que intenta recuperar el espíritu del siglo de oro, que fue muy popular en su tiempo -como, no sé, Larra- y que escribía novelas de aventuras folletinescas, en las que primaba unas descripciones vivas, certeras y documentadas, un léxico basado en una investigación rigurosa aunque sus tramas estaban a menudo mal resueltas, siendo no obstante muy entretenidas y de lectura ágil. ¿Qué impulso dio o qué corriente creó o qué dejó de herencia para la literatura española? Cero.

De todas formas, dejo a Héctor, del que espero que me perdone si le he tomado como referente en este artículo, pero como somos esclavos de nuestras palabras -en realidad no estoy de acuerdo: pienso que somos esclavos de nuestras palabras hasta que decimos las siguientes palabras- y me he sentido ofendido y considero que podría haber defendido perfectamente su tesis sin entrar a valorar mi bitácora, si aún estás leyendo la misma te invito a dejar un comentario o siete para decir lo que quieras.

Y en lo que me equivoque… pues ya verán mis nietos lo mal crítico que era su abuelo. Cómo me pone Reverte, si al final va a ser que le envidio y que estoy enamorado de mí mismo. Y yo perdiendo el tiempo releyendo Pedro Páramo. Qué ganas tengo de que llegue el lunes porque si tengo que reconocer mi error en mayúsculas lo voy a poner: pero ¡ay!, qué artículo estoy pensando, qué cosas que voy a decir, cómo me voy a excitar como resulte que me dijeron que era laísta  o galleguista o lo que fuera y me dejen citas que demuestren… ¡ay!, que me conozco… Julio, tente, tente quieto…!

Imagen: britton.disted.camosun.bc.ca.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

12 Comentarios

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  • Híjole querido Julio, en esta ocasión si voy a diferir «tantito» de tu postura (sólo un poco, no del todo). Justamente hay temas en los que el rigor puede ser mínimo, ya que la postura personal y la opinión pueden prevalecer sin problema alguno.
    Hay otros casos y temas en los que el rigor debe ser mayor, aunque se aborde un tema vanal como el Tetris (lo digo por mi blog). Yo, al menos, trato de leer, documentarme y de ahí trato de informar y emitir una opinion basada en información (aunque el procesamiento de la msma pueda ser subjetivo).
    Bien, el punto es que a mi me pareció que «el comentarista» del post sobre Pérez Reverte fue muy bueno, contundente y objetivo; lo mismo que lo fuiste tú en tus respuestas y posturas.
    Justo por ello los felicité por la calidad del debate, porque no estaba basado sólo en opiniones, sino en pruebas documentadas. En ese sentido, creo que a veces el rigor es bueno, sorprende y mejora la calidad de una bitácora que toca un tema tan serio como la obra de un autor. Si se va a discutir si el tetris es mejor que el pacman, el rigor está de más 😉
    Besito

    • @Tania: Tienes razón -aunque sea porque mi abuela decía que las mujeres tienen razón casi siempre- y acepto la reprimenda gustoso -jijiji-. El Tetris es mejor que el Pacman, pero por poquito 😀

    • @Tania: ¡No te compro el avión, te compro un jet privado! No, si me parece que tienes un punto de razón, yo no digo que el rigor no sea importante. De hecho, lo creo. ¡Un besote que va volando hasta México via atlántica! 😀

  • Quizás, si no tuviéramos la arrogancia, autores y lectores, de creernos en posesión de la verdad absoluta y tuviéramos los suficientes «arrestos» de saber que comparamos y contrastamos opiniones y puntos de vista, incluso cuando «intentamos» informar… estás aclaraciones serían innecesarias.

    Yo, contigo, 100%. Yo leo opiniones, contrasto con mi opinión y, si me apuran y la Diosa Tecla me lo permite, dejo la mía. Así que… ¿Dónde firmo este manifiesto? 😀

    • @Ángel: Bueno, respeto las divergencias y de hecho he intercambiado contigo debates sobre la doble insularidad, por ejemplo. Y una cosa es debatir la idea y otra atacar la bitácora, o sea cual sea el medio. Porque El Mundo o El País escriba noticias equivocadas o poco contrastadas no vamos a decir que perdió todo el prestigio que tienen, al menos amparado en el número de lectores. De todas formas, a mí que me digan que estoy equivocado con una opinión, es lícito; que doy una información incorrecta, ¡cómo no!, pero zaherir o atacar la bitácora -su supuesto rigor, que digo falsedades- como conclusión es llevarlo al terreno personal, y cada uno tiene su carácter. En la red, buscando en Google o Bing Laísmo y Pérez-Reverte he encontrado, y de hecho le dejo en una respuesta, más gente que afirma que lo es. Bueno, dejémoslo ahí: ya veremos si puedo encontrarme un día con mis fuentes y que me expliquen el asunto o si bien yo entendí erróneamente. ¡Un abrazo! 😀

  • Hola. Hay muchos laismos en la obra de Pérez-Reverte. Pongo uno como ejemplo, en las primera páginas de El asedio:

    «En cualquier caso, el matrimonio no es,
    desde hace tiempo, una de sus principales preocupaciones; ni siquiera forma
    parte de ellas. Son otras cosas LAS QUE LA inquietan».

    Es obvio que tendría que decir: «…las que le inquietan.»
    Un saludo.

    • ¡Hola Rubén! Interesante tu dato, lo cierto es que parece un laismo en toda regla. En fin, hay otro artículo de Javier Marías donde lo acusan de loista, y lo cierto es que hay ejemplos suyos cuando se explican casos de loismo. Muchos de estos autores lo hacen como ultracorrección, pensando que es más prestigioso. Estos fenómenos se extienden y parece, salvo el laísmo, que ganan terreno, porque son dialectales. En fin, veremos. Muchas gracias por el dato. Parece que no estaban mis informadores tan desencaminados, pero aún así buscaré más datos del tema. Un abrazo muy grande. 😀

  • Hay más cosas sobre Pérez-Reverte, al que, por otra parte, admiro profundamente. Pero a veces no consigo saber por qué pone coma donde tendría que poner un punto, y al revés. Es una licencia de escritor, desde luego. Sin embargo, a mí me parece que en ocasiones se equivoca.

    Saludos a todos.

    • ¡Somos lo peor! La lengua es un organismo, muta, evoluciona, los hablantes eligen su norma, nosotros analizamos, proponemos, investigamos… y escribir bien es tan difícil que lo normal es que en este blog yo mismo encuentre 103.389 errores de estilo -ya ni te cuento despistes como tildes, etc.-. Un abrazo, señor.

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