Una ciudad sin tetas

Me apasiona el arte de desentrañar la simbología medieval: el significado de las inscripciones de los pórticos, el gesto revelado para unos pocos iniciados en una pintura, etc. ¡Si tuviera más tiempo! Y algún libro sobre misterios de catedrales y demás alquimias ha sido devorado buscando información.

Planta de la catedral de Santiago de Compostela

En el mismo plano pongo la difícil comprensión de las tetas. ¿Por qué nos produce a hombres y mujeres esa fascinación? Es curioso porque, obviando su función natural, ¡no sirven para prácticamente nada más! Y sin embargo, imaginar Las Palmas de Gran Canaria sin tetas se hace duro: se imagina uno la ciudad triste, ¡de dos dimensiones!

Christina Hendricks - Mad Men

Las tetas son como el capote para el toro; te incitan a embestir, pero tras el capote solo aire, un bamboleo gelatinoso y espongiforme que produce una adicción tan poderosa como  la de estallar las bolsitas de aire que se encuentran en los plásticos de los embalajes. Nadie se imagina cuatro horas magreando unas tetas enormes como el súmmum del placer erótico -o casi nadie-. Es curiosa la fascinación de las tetas: una vez has visto las de la dama el misterio voló, pero cinco minutos después se las tapa con la pieza de lencería maravillosa  que trajo y al girarse dices:

-¡Enséñamelas!

-Pero si acabamos de acostarnos, jaja, qué vas a ver que no hayas visto ya cariño…

-¡Enséñamelas!

No hay otro remedio para esa fiebre.

Rosario Dawson

Las tetas tienen una función terapéutica tal y como lo hacen las pelotitas antiestrés. Cójase a la dama por detrás, úntensen las manos con abundante crema hidratante y magréese una vez, y derecha e izquierda y sienta la carne rebosarse entre los dedos, y suba y baje, y reparta por aquí y por allá, oh, sí, y otra vez de vuelta con los dedos resbalando gracias a la crema lechosa… ¡Tenga dedos fuertes con cinco minutos diarios! ¡Desestrésese! Y por qué no hacerlo las amigas con sus amigas, eh, y os desestresáis las unas y las otras y encima os contáis vuestros secretitos de paso así muy cerquita del oído…

Sin embargo, las tetas sabrosas te dejan ahí, a las puertas de un cielo donde San Pedro se parece sospechosamente a ¡John Malkovich! En lo que aguardas aparecen unas angelitas rubias de senos  divinos cuyo arquitecto ha trazado las curvas delicadas con ecuaciones basadas en el número áureo y al extasiarse en su contemplación explica San Pedro – Malkovich, que ha regresado: «como no traes pastillas para la Nespresso te vas a la planta sótano». Y te cierra en las narices. Alguna vez hemos escuchado por las calles: «¡Mengana tiene unas tetas divinas!». Sobre esto me contaron una anécdota cuando hice el bachillerato.

El amigo de un amigo –como la canción de Serrat– había tenido un orgasmo con eyaculación incluida tan solo ordeñando las tetas divinas de una chica que le producía fascinación. Pues como el fetichista habitual -este un podófilo- de las películas de Tinto Brass… 😀

Las tetas sirven también para los juegos de diablos. Hay mujeres a las que les gusta que les tiren de los pezones -para cada una que le gusta una cosa hay mil que les gusta otra- y a muchas su genética les ha maldecido con una zona con poca sensibilidad. Así que por lo común, dicen esas leyendas urbanas, disfrutan de la presión de las pinzas de la ropa sujetas en sus pezones mientras dura el contorsionismo. Desconfíe de una pareja en una tienda de menaje y fíjese como ella mima los objetos en su mano: es el sex shop por antonomasia de la burguesía católica.

En cuanto a lo de la nata y las fresas, seré sincero: se queda todo pegajoso, pringoso, y en las películas queda maravillosamente. Una variante: un botito de miel, de esos que parecen un botón grande, del que sacar pequeños dedos rebosando miel sobre los labios como si los untaramos de vaselina y entonces sí que sí.

Las tetas olímpicas son otra variedad muy a tener en cuenta. Tardo en cruzar la ciudad más del doble de tiempo si voy con una chica con poca teta que si voy con una amiga de tetas olímpicas: nos paran los coches en todos los pasos de cebra y se apartan caballerosos los hombres en las colas; nos atienden antes en las cafeterías y despierto la curiosidad de si seré el ordeñante habitual de tales ubres.

Jessica Simpson: ¿luz larga y luz corta?

Salvo el magreo compulsivo que mencioné antes o la masturbación en la justa mitad de las tetas -el equilibrio del mundo está en el justo medio-, poco más se puede hacer con ellas. Sí, puedes azotarlas, morderlas, pero al poco de chupar y chupar te acercas de nuevo y huelen a saliva seca y lo peor es que ¡nunca te caben enteras! Y mira que apretan y apretan, las condenadas, porque ellas no te dicen «¡chupa, perro, chupa!», lo soez nos lo dejan a nosotros, pero lo de asfixiarnos tiene un componente freudiano.

¡Qué quieren que les diga!: las tetas son útiles para casi nada pero necesarias para casi todo. 😀

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

16 Comentarios

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  • Esa fascinación que provocan las tetas en hombres y mujeres hay psicólogos que la explican por la predilección que parece que los seres humanos tenemos por las formas redondeadas, por lo mismo admiramos las curvas de una mujer -por mucho que se empeñen en hacer desfilar a escobas- o nos provocan ternura los rollizos bebés, cachorros etc… dicen que es porque tienen formas suaves y sinuosas. Habrá que ver qué opinan estos psicólogos de los meandros…

    Yo no puedo explicarlo, pero aún no sintiédome atraída sexualmente, sin darme cuenta me encuentro mirando un bonito escote. No sé, debe tener algún componente hipnotizador que se me escapa. Esto no fue siempre así, por supuesto. Desde que esas dos empezaron a crecer hasta hace algunos años las encontraba más como una molestia que otra cosa, sobretodo cuando sentía que no me miraban a los ojos cuando hablaban conmigo. Ahora ya no sólo no me importa, sino que las saco a pasear.

    “Tardo en cruzar la ciudad más del doble de tiempo si voy con una chica con poca teta que si voy con una amiga de tetas olímpicas: nos paran los coches en todos los pasos de cebra y se apartan caballerosos los hombres en las colas; nos atienden antes en las cafeterías y despierto la curiosidad de si seré el ordeñante habitual de tales ubres”. Es tal cual lo describes, tod@s lo sabemos y lo hemos experimentado.

    ¿Sin tetas no hay paraíso? seguramente no.

    • Yes, lo de la predilección por las formas redondeadas me parece genial, pero es que las tetas no son redondeadas, siempre que escucho eso respondo lo mismo, desde luego que cuadradas no son, pero redondeadas… Depende de cuáles.

      Ah, eres voyeur. Bienvenida al club. Hay que ser un poco voyeur en la vida, pienso. Sácalas a pasear y que cojan aire, muy bien. Ya que las tienes, hay que sacarle partido. ¿Soy yo que me emociono o esta conversación se pone interesante? 😀

      Po zí, sin tetas no hay paraíso, o sería un paraíso en dos dimensiones. 😀

  • Tetas y mas tetas y tetillas si , si señor tetillas varoniles chiquitas chiquitas y que saben a gloria bendita!!.
    En fin no me enrrollo sobre el tema aunque daría mucho de sí. La cuestión es que las tetas en principio, las de las hembras, tienen un sentido reprotuctivo si eso es, nada más.
    Pero son bellisimas y sensuales , es normal están ahí a posta para atraer al macho.
    Besotón con una nube de tetilla 😀

    • Tetas, tetas, oiga, tengo tetas, fresquísimas, oiga, baratitas, tetas, tetas… Otro besotón con nube de algodón de azúcar sabor fresa para ti. 😀

        • No la he visto, pero el vídeo es divertido. No es que sea anti cine español, pero casi, salvo excepciones es que me parece mediocre. Bueno, cosas mías a lo mejor, pero entre la comedia barata y los guiones flojos, como no metan a actores de calidad y buen director… Almodóvar me gusta mucho, Amenábar menos, Medem es interesante, y luego hay películas sueltas que me han gustado mucho porque, aunque sea canario, se comparte una cultura y son cercanas. Creo que por eso en la península se ve tanto cine español: porque las historias pasan en Burgos, Algeciras, Madrid o Lugo, y son cercanas. Besote. 😀

          • ¿No la has visto? A mi me encanta, es bastante surrealista y muy muy divertida.

            Y fíjate lo que son las cosas que yo suscríbiría todo eso que tú dices, palabra por palabra, pero del cine estadounidense.

  • No quiero joder la fiesta, pero qué pasa por tu mente estos días que pareces una columna de PR: tetas, cojones, putas y las madres que las trajeron por la vagina. No lo niego hablar de estas cerdadas siempre abre el apetito. Mira que soy capullo.

    Jodida la fiesta, mis más sinceras enhorabuenas, soy un fanático de tetas y culos con experiencia y título, a veces maestro. Tías, vinos, coches y pasta y vuelta a empezar, por decir algo.

    Rosario Dawson, ¡oh!, no solo cuenta con una buena delantera que su piernacas también asustan y no por los pelos. Si tuviera que elegir una elegiría a todas.

    Obviando su función natural… y quién busca algo más que alimentarse cuando se es un crío y seguir alimentándose aún cumplidos los cuarenta. Ponernos berracos, todo lo demás es invento del hombre. Quién fue el haragán que inventó la leche en polvo.

    Me he reído un rato y encima he visto tetas, de aquí a poco te pasas al videostreaming para contar tus historias -con la boca pequeña no vaya a ser que se te pase por la cabeza-.

    • No sé qué es PR, no me suena a ninguna revista. No has jodido la fiesta, yo me apunto a las fiestas de uno solo, el que quiera acompañarme bien y el que no pues también, ¡qué te parece!

      Y no, no me veo en video contando nada, porque me siento escritor no juglar, así que no te creas todo lo que escribo porque en eso consiste también la escritura, en hacer ficción, y nada más emocionante que recrear la realidad a partir de lo que creemos conocer.

      Te noto últimamente un poco malhumorado, ¿no? Date una merienda de teta que verás que se te pasa. 😀

  • Esta retórica carnal la podríamos llamar apología-tetal. De hecho animo al que tenga talento musical a resumir el texto y poner unas notas melódicas, de sonido gelatinoso y acompasado para, como decía G.A. Becker, que las flores duerman en un dulcísimo sueño.

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