Archivo27 abril, 2012

1
Sanatorio
2
Travesuras del #15M
3
La cabra lechera

La idea, a priori, es ingeniosa: efectivamente, la feliz cimiente de una causa común puede provocar un efecto de grupo, un sentimiento de pertenencia, e incluso una auténtica embriaguez colectiva. Lamentablemente, la psicología de las masas sigue leyes inmutables: se desemboca siempre en una dominación de los elementos más estúpidos y agresivos. Uno se encuentra entonces en medio de una banda de ruidosos y a veces peligrosos energúmenos. La elección, por lo tanto, es la misma que en la discoteca: irse antes de que empiece la pelea, o flirtear (en un contexto aquí más favorable: la presencia de convicciones comunes, los sentimientos diversos provocados por el desarrollo de la manifestación han podido estremecer ligeramente el caparazón narcisista).

Intervenciones, Michel Houellebecq.

[email_link]

Copyright ©  La ciudad creativa