George W. Bush es un
Pepón al que se le han sacado las raíces y vaga fuera del resto de dientes. Es alguien que vive al margen de la boca. No conoce otros rincones ni el funcionamiento general del cuerpo. Ayudaba a masticar, y a masticar como una tenaza rompe el alambre, muela trituradora. Y sobre eso hay que decir que no lo hace nada mal: es aún peor.
Y la estrategia no es nueva, sino efectiva. Miles de millones de personas en un mundo tan ancho y ajeno que se han acostumbrado a ver, oír y pensar a través de los imperios mediáticos. El cuarto poder es la mano derecha de todo aquel que desee el poder. A mí me da igual si este Pepón de
G.W. Bush es más o menos marioneta de su entorno tejano, porque es una nueva forma de exculparlo. Creen un ídolo con pies de barro y luego justifiquen sus malas decisiones. En un entorno hostil, el más fuerte sobrevive. Si no hay entorno hostil -no guerra fría, por ejemplo-, podemos crearlo. El poder militar sigue siendo el que decide quién manda en el mundo. Europa sigue llamando a papá
U.S.A. cada vez que tiene un problema interno, porque la
U.E. no deja de tener problemas internos. Ahora es
Polonia. Bienvenidos al mundo adulto, en donde no se puede sobrevivir sin la mentira. Bienvenidos a un estado neofascista donde no hay privacidad. Detienen a un tipo por robar el Wi-Fi y resulta que estaba con su ordenador en su coche. Pero bueno, ¿es que la policía tiene el derecho a preguntarme qué hago en mi coche con mi ordenador portátil? Se ha llegado a la mezquindad de creer que ser elegido en una votación da derecho a imponer el punto de vista propio a modo de
Apocalipsis frente al resto de oposiciones. No hay consenso, no hay buen gobierno. Los que poblamos el planeta aún vivimos tan condicionado por las normas sociales, atenazados por el miedo fundado de la anarquía salvaje en caso de que no lo hiciéramos, y en lo positivo por una buena convivencia. El trabajo y el ritmo de vida consumista no deja tiempo para el pensamiento. ¿Qué es eso que circula por la mente? Ráfagas de incordio. Quiero lo inmediato y si puede ser, lo quiero para ayer.
“De todos los libros que he escrito La religión americana es el que mayor número de malentendidos provocó. Estuvo descatalogado durante mucho tiempo y se va a reeditar en breve con un epílogo nuevo. Aquel libro se convirtió en un objeto de culto underground. A mí me parece que explica cómo hemos llegado al fascismo que en estos momentos se extiende por Estados Unidos. Hay que decirlo: George W. Bush es un fascista. En este país ahora tenemos un tercio de plutocracia, un tercio de oligarquía y un tercio de teocracia. Por ello nunca tendremos, entre otras cosas, matrimonio gay.”
Harold Bloom, entrevista de Fernando Castanedo, ElPaís.com, 17/09/2005
G.W. Bush es un Pepón.
Charles Chaplin – El gran dictador
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