Estructura subyacente en un blog
¿Te has planteado qué dice tu diseño de tu blog -que a fin de cuentas es una extensión de ti mismo-? A estas alturas de la película, considero más importante tener el blog como a uno le gusta antes que tomar demasiado en serio otras consideraciones técnicas, como las medidas para obtener un buen lugar en el ránking de Google.
A fin de cuentas, vas a pasarte horas al mes escribiendo en él. Y ya puestos, nos ponemos cómodos. Mucha tranquilidad: esto es como amueblar una casa, vas poniendo y quitando elementos hasta que un día te vas aproximando a lo que te gusta.
Lo malo es que, al igual que ocurre con las casas, no acabas de terminarlo nunca. No recomendaría a un obsesivo compulsivo un blog.
He estado haciendo cambios para acercar el diseño más a mi visión estética. Por fin me he tomado diez minutos y desde ayer hay dos páginas nuevas en el menú superior que hacen la portada menos “pesada”. Por una lado, Archivos, donde puedes encontrar las categorías, el listado por meses, los RSS del blog y sus comentarios además de los cincuenta últimos artículos. Por otro, mi Red de Amigos, donde he listado los enlaces a blogs que considero muy interesantes.
Por tanto, en la portada del blog solo queda como información adicional a los artículos la Página de Facebook del blog, la opción de suscribirte por correo, las etiquetas más relevantes y los artículos más populares del momento.
Es un relax para mi vista ver la barra lateral tan limpia. Lo que defines con el diseño de un blog es también tu estructura de pensamiento, cómo ordenas el caos. Un blog ordenado es más sencillo de leer.
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Felicidades Julio! para nosotros tus lectores es importante saber que lo hacés con cariño y que te brinda satisfacción… 😀 un abrazo desde Paraguay
Gracias por tu comentario, cariño. Se te echa de menos. Un abrazo desde Canarias corazón de melón (ay, esas lindas colas paraguayas…). 😀
Yo siempre pienso que tengo el diseño definitivo y cada cierto tiempo me da, no sé qué, y lo cambio.
Comienzo con un diseño minimalista y limpio para acabar llenándolo.
Javier, eso me suena, jaja, a mí me pasa igual, empiezo por un diseño minimalista, lo recargo y luego vuelta a limpiar. Esto de poner y llenar de widgets la barra lateral es una tentación a la que no hay que sucumbir, al menos en mi caso. Un abrazo. 😀