CategoríaBlogs 2.0

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Ley Sinde: apología irónica de lo obsceno
2
Balada del viejo bloguero
3
Google: de héroe a villano
4
Se me señala continuamente
5
Esforzarse, buscar, encontrar, y no rendirse

Ley Sinde: apología irónica de lo obsceno

Si formas parte de un lobby del entretenimiento -editoriales, música, cine, videojuegos, etc.- que no está conforme con las resoluciones judiciales -en las que existen dictámenes contrarios a clausurar webs que enlacen a contenidos con derechos de autor-, puedes optar por la vía legislativa. ¿Cómo? Fácil: presionar al gobierno de turno, y si se deja conseguir que, por la vía[…]

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Balada del viejo bloguero

Hoy cumplo 35 años como bitacorero -qué lástima no haber conseguido que el término se impusiera al de bloguero-. Qué de recuerdos de cuando comencé con aquella bitácora tan simple, y cómo me exaltaba con dos o tres visitantes que tocaban a menudo en mi puerta para dejarme un comentario. ¡Era feliz con tan poco! Los tiempos, aunque suene extraño[…]

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Google: de héroe a villano

De la programación en la nube a la digitalización de libros, Google ha sumado adeptos con el paso de los años. Pero lo que al principio parecía ser una liberación durante los primeros años del buscador, frente al maquiavélico Microsoft se ha convertido en una confrontación en toda regla. Microsoft se hace a un lado y cede gustoso su papel[…]

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Se me señala continuamente

Se me señala continuamente que la vida en las bitácoras no es como me la imagino, que los blogueros comunes no son una especie en vías de extinción y que los adictos  no merodean por ahí buscando ilusos con cara de suscriptores. Se me señala continuamente que la vida en Las Palmas no es como me la imagino, que los[…]

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Esforzarse, buscar, encontrar, y no rendirse

¡Ay! En estos tiempos ingratos, quién fuera bloguero/bitacorero, esos espíritus joviales que tienen todo el tiempo del mundo para pensar en lo que escribir… Yo apenas tengo, y zozobro entre leer algo que me distraiga de las penas hasta hacerlas ceniza o, ¡vana esperanza!, la solución de todas ellas, que las consecuencias de los males me los he ganado a[…]

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