El Club de la Calabaza

calabaza-golosinas-recortadUna cosa que me sigue sorprendiendo en las relaciones entre hombre y mujer es que ellas no tienen ningún rubor en mostrarse débiles, sensibles, atormentadas.

Tras un tiempo en que la lucha entre convencerte de su debilidad aparente es cierta se ha ido resquebrajando tu desconfianza natural, y te advierten de su triunfo, da igual las palabras que usen.

En los hombres, existe un patrón popular, entiendo que en otras culturas pudiera ser diferente, que reza: mientras más distante y más ausente, más atractivo para ellas.

Esto no implica ser desagradable, ni prepotente. Se trata de establecer las mismas máscaras venecianas que usan ellas pero desde una óptica masculina. La carga de profundidad casi siempre es la misma: aparentar una actitud.

Más adelante, pasado el tiempo de la adolescencia y la primera juventud, que podríamos detener en los treinta, uno establece prioridades. Una concreta es lo absurdo de la máscara veneciana, pero no todos llegan a ese estado de autoestima o de aceptación, y aún llegando, la rutina requiere un esfuerzo.

mascara-venecianaPodría pasarse uno la vida en carnavales, pero se puede morir de ocio. Y entonces pasas a la fase dos: ¿para qué mantenerme en un espacio que no es real? La única excusa que tiene sentido es que es un espacio de juego y, por lo tanto, divertido. Uno de los rasgos que nos define es la capacidad de jugar.

Ya instalados en la segunda juventud, las cosas se pueden plantear de esta manera. Me alejo, en el espacio intermedio, una vez das dos o tres pasos con alguien, y arriesgas -porque sin riesgo no hay victoria que valga-.

Este riesgo debería encontrar alguien dispuesto al otro lado, que haya sido capaz de desechar su máscara veneciana, que sepa adivinar el núcleo, la materia prima de la médula de su contrario -o su semejante- de entre las otras múltiples con las que ha arriesgado antes.

Se conocen muchos casos: hay mujeres que, abiertamente, reconocen haber estado mucho tiempo con hombres a los que definen como: «cabrones», «tíos malos», etc. Encuentran un placer indescriptible en aquellos que no hacen caso a sus mimos, no responden a sus llamadas de atención.

¿Hasta cuándo puede un hombre aguantar esto? Es decir: ¿existe una edad en la que la mujer abandone, por su ciclo en la vida, esa máscara veneciana, o por el contrario sigue perennemente atada a la búsqueda de esa imagen?

Y qué culpa tienen aquellos hombres que han trascendido esta fase y ya no quieren reconvertir el alter ego de Don Juan que muestran en las conquistas. Tal vez desean precisamente mostrarse tal cual, con su amplia variedad de matices.

Lástima que en este recorrido haya que esperar a que ciertas mujeres reconsideren esta cuestión. Tropezar de mujer en mujer que,  pasada las doce, se convierten en calabaza, convencidas de que siguen siendo princesas. No, querida, eres una calabaza, muy rica de comer, cierto, pero calabaza al fin y al cabo.

Luego, en la intimidad, pasado el momento amargo en que descubres que la princesa era calabaza -puesto que en la segunda juventud ya da igual quién deja a quién o la traición, al menos, no es una sensación nueva-, entiendes que no tienes nada en común con una calabaza.

A veces, los hombres intentamos comprender qué pudo pasar. ¿Tal vez yo hice esto? ¿Cómo pude equivocarme? Paciencia: descubrir qué mujer es en realidad una calabaza es muy complicado. Puedes tardar semanas, meses, años. Esto no depende sólo de tu habilidad por reconocerlas -la experiencia ayuda-, sino la habilidad de la verdura en disfrazarse, con su máscara veneciana, de princesa.

A mí las calabazas me dan mucha pereza. Las veo ahí, redonditas, con ese color anaranjado, y pienso: ser calabaza tiene que ser de lo más aburrido. Y entiendes que hay mujeres que se pasan la vida  guardando con celo la tarjeta Vip del Club de la Calabaza. Las más osadas, la enseñan ufanas, y uno las observa con la misma lástima con que uno ve a un ajedrecista angustiado con un problema que aún no sabe que debería resolver… por su propio bien.

¿Y tú, hombre o mujer, cuántas mujeres del Club de la Calabaza conoces o has conocido en tu vida?

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

10 Comentarios

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  • Hola Julio

    Pues un jefe que tuve, dice que se caso con su mujer y ningún defecto
    luego de la boda, al año
    que si los dientes
    que si las piernas
    que si los pies
    ………………
    Este hombre decía
    -Se ha esperado a casarse para que le pague todos los médicos y enseñarme sus defectos

    un gran abrazo, amigo
    .-= Último artículo del blog de Jose… Pasajeros =-.

    • @Jose: Yo conocí a una camarera de mi isla que era medio asiática, no sé si japonesa, koerana o china, el caso es que era un bellezón porque era alta, guapísima, pero tenía como una 85 y la nena quería una 95 porque según ella no estaba lo suficientemente buena -¿por qué las tías que están buenísimas son inseguras con su cuerpo?-. Si ya normal estaba tremenda… Pues se lió con un tio de esos cuarentones y con pasta, y a los pocos meses la vi con un par de tetazas y me dice: nada, es que no había feeling. Claro, claro, tú te buscastes uno que podía pagarte la operación y los caprichos, guapa, qué rápido de desenamorastes. Yo creo que fue pasar el postoperatorio y dijo ahora es el momento jajajaja. La última vez que la vi estaba con tío de su quinta, vamos que se le pasó la tontería de liarse con maduritos con pasta… ¿o no? 👿 😀

      @Ángel: pues sí, hijo, sí, esto va así, lo que cuesta conseguir gusta más. Las nenas se la pasan llorando, quejándose, poniendo cara de pena, etc. etc. y les funciona. Si un tío no les hace caso, les mola, porque es como un reto, un juego de reconquistar el poder en la relación, sea la que sea. Lo que pasa que muchas son unas vanidosas y muy inmaduras y lo que les gusta es el juego: una vez conseguido, patada en el culo. Las tías siempre nos están probando, da igual que uno lleve seis meses con ella. No se cansan. No hay que darle más vueltas. Son así. Creo yo. Quizás mi experiencia -o seguro- me condicione a pensar así. Pero es lo que veo. 😀

      @Pharpe: bienvenido al club, yo también tengo carnet de eso. 😀

      @yomisma: sí, mucho sapo, pero ya ese tema que lo comente una mujer, yo no voy a echar tierra sobre mi tejado jajaja. No, no se ve un ego desbordado, se ve que piensas así y punto, yo también diría si lo pienso que ya me encuentro a nivel personal en otra fase o lo que sea. Es una buena respuesta. 😀

      @Mery: cómo se nota por tu respuesta que ya estás de vuelta y que tienes claro que las cosas importantes de verdad no tienen nada que ver con las tonterías. Si es que… la experiencia es un grado… un besote. 😀

  • Esconderse o no mostrarse tal cual somos, por el afan de conseguir algo con engaños, siemopre sale mal, mas tarde o mas temprano, esa mascara se vuelve invbisible, y no puedes ocultar mas, asi que es mejor ir de frente, y que sea lo que dios quiera, un abrazo. 🙂
    .-= Último artículo del blog de mery… Hablar, no es lo mismo que Decir =-.

  • Mira no tenia pensado opinar nada sobre este tema, pero si no digo nada «reviento»!!! X(
    Que tanta queja, tanta queja XD, es que vosotros sois perfectos o que? venga ya hombre, que a vosotros tambien os encanta poneros mascaritas de tipos duros, y tambien los quejais y llorais que da gusto,XD, lo que hay que oir….
    Y ya que hablamos de las mujeres como si fueramos comida, pues me atrevo a decir que mas de uno son como lo melones, que tienen muy buena pinta por fuera y parece que estan maduritos, y luego te los vas a comer y resulta que estan verdes o como se dice en mi zona: «nos ha salido pepino»

    Y ya no digo más porque me estoy calentando y no es plan, no sea que diga cosas que luego me arrepienta… 👿 ❗

    Cada uno es como es, ni mujer ni hombre, ni leches!
    El que se pone mascaras es porque quiere,oculta algo y no le gusta nada su personalidad, así es que ese es su problema, la verdad por delante, que al final todo sale…

    Un besete :p

    • @Ángel: jaja, pues me hace gracia que me digas eso, eres un provocador 😀 Yo no le veo polémica al asunto por ninguna parte, la verdad, si tu escribes de eso fijo que nadie te denuncia, o te tienen vigilado el Club Feminista de Canarias 👿 , lo que pasa que la realidad es tozuda… 😀

      @Pili: nosotros no somos perfectos, pero somos más nobles. ¡Pero si entre ustedes mismas dicen que la venganza de la mujer es peor que la de un hombre! Refranero popular, que conste. Un melón transformado en pepino jajajajajaja, esa es buena. No te calientes, mujer, pero dilo así sin «sulfurarte», que es un debate divertido, «oyesssss»… Dos besetes 😛

  • No me sulfuro «cariño» tan pronto, no te creas..pero es que dices cada cosa, que flipo!! Y por favor Julio ¿Que sois mas nobles? jajajajajajajajajaja, bueno si tú lo dices jajajaja, venga ya…
    Te ha gustado lo del pepino eh? :p
    Un beso!

    • @Pili: ¿ah, no? Pues entonces por qué hay chicas que se pasan el día diciendo «soy mala…». Claro, claro. Yo no conozco a ningún tío que vaya diciendo por ahí «qué malo soy con las mujeres». Hay de todo, pero la mayoría somos inocentes con pocas habilidades sociales y sin entrenamiento en estos temas. Así que si flipas, pues flipa, pero recuerda que «No por mucho flipar amanece más temprano» 😀

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