Clasificación natural de los amigos

El amigo de influjo lunático.

Este amigo aparece y desaparece en el tiempo. No tiene nada importante que aportar ni tampoco es una presencia maligna, y baila el mismo el tango con cada quién.

El amigo maquiavelo.

De este amigo lo descubres todo a posteriori. Te abraza en vez de saludarte con la mano, te pregunta cuándo vas a llamarlo, y con el tiempo te cuentan que no ha perdido el tiempo en dudar de ti y en dejarte en evidencia. Su defecto es que según con quién se arrime se apunta a su causa; y si en esos pactos fugaces señalan tus faltas, se apunta al jurado. Tú piensas que no te llama por algún motivo razonable, o que no te invitó a una reunión en su casa porque es despistado. Y un día dejas de autoengañarte y lo abandonas con la misma languidez con que dejáis de felicitaros una vez al año por Navidad.

El amigo empresario.

El amigo empresario es ese con el que salías a tomarte unas cervezas y a hablar de mujeres; que te contaba su vida emocional y de pareja, y con el que compartías ciertas intimidades. Un día decide que quiere montar un negocio y, aprovechando la confianza, intenta, en un ambiente propicio para su interés -su casa, su oficina, acompañado tal vez de su mujer o novia-, influenciarte para que participes de su proyecto. Ya de paso, omnibulado en su idea de no trabajar el resto de su vida gracias a sus  empresas piramidales, te pide un favor relacionado con el tuyo, un favor de esos que benefician a una sola parte. Dices que sí porque el no te hace sentirte un poco miserable. Cuando, días después, recapacitas, olvidado el  shock momentáneo aquel y porque no has entendido bien qué ha pasado en esas horas que compartieron, y le ofreces una explicación razonable, amigable y una oferta interesante, te responde con lenguaje administrativo via correo electrónico: respecto a tu email, quedo informado y hablaré con mis socios al respecto de tu oferta, un abrazo y muchas gracias. Sólo queda responderle, si el ánimo lo desea, con una ironía que nace del amor propio: para pedirme el favor, sin recibir contraprestación a cambio, no tuvistes que consultarlo con tus socios, y otro gran abrazo para ti, amigo.

El amigo Tartufo.

Este amigo, fan declarado de la comedia de Molière, bromea frente a ti, para luego pasarte el brazo por la espalda. Sin embargo, y a pesar de su disculpa, lo encuentras taimado y tramposo, jugando en una ambigüedad que representa su espíritu frente al tuyo: esto es, lo que le provocas.

El amigo vampiro psicológico.

Este amigo usa su perspicacia y es un artista del autoconocimiento: se pregunta en qué falla él que puedas aportarle tú. Si tienes más verbo con las mujeres, te lleva a todas partes, te invita a copas y mientras, indirectamente, aprovecha tu capacidad para obtener lo que desea. Si no tiene con quién salir a tomar cafés, te llama a todas horas para que te acostumbres a su presencia y hacerse imprescindible en tu espacio. A fin de cuentas, lo que hace, como un cazatalentos, es potenciar esos recursos o virtudes que a él le faltan o no sabe cómo utilizar, mientras por las noches, cuando duermes, devora toda la energía mental que te ha estado sorbiendo mientras mirabas al tendido.

El amigo Indiana Jones.

El amigo Indiana Jones maneja el látigo con destreza; te ata al mismo sin que te percates, y en cuanto sales de su ámbito de actuación  como fiestas, reuniones sociales -aunque no le gusten, el caso es que quiere que lo invites-,o una mujer puede apartarte de él, usa el chantaje emocional para que sientas que lo traicionas. Por lo general, no llevan nada bien el abandono, y ésta suele ser una prueba definitiva para clasificarlo en esta categoría.

El amigo de sus amigos.

El amigo de sus amigos cierra por hoy nuestra clasificación. Es una rara avis, que conecta de una forma natural y a veces conflictiva, pero en la que priman los valores propios de la amistad, que son tan valiosos que por eso los dioses se cuidan bien de a quién asignárselos en propiedad. La unidireccionalidad de estos amigos es tan particular  que la misma persona, dechada de virtudes y algunos pocos defectos, puede ser un gran amigo de su amigo y al mismo tiempo provocar desprecio en otros tantos. Cuestiones divinas en las que no podemos entrar los simples mortales.

¿Y tú, te has tropezado con alguno de estos tipos de amigos en tu vida?

😀

Imagen: ww2.pioneertheatre.org.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

14 Comentarios

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  • Puf…
    El amigo maquiavelo es más frecuente de lo que creemos, la cerdad. (NO es una errata)
    Pero hay muchos más, creo, y luego están los multiclase, como guerrero-mago, pero amigo maquiavelo-vampiro psicológico xD

    • @Kiram: Pues claro, lo divertido habría sido hacer una lista de mezclas, pero se me hubiera hecho eterno y tampoco se me ocurrió, la verdad, ¡buena idea! Ese maq-vamp-psico no veas, te coge seis meses y te deja con depre jajaja. 😀

  • Cuando terminé de leer éste post, pensé en qué grupo me tendrían clasificado mis amigos a mí, en qué tipo de aamigo era yo. Llegué a la conclusión que soy – en general, creo…muchas dudas – un buen amigo pero que no cuido a mis amigos como se merecen, que no los cultivo lo suficiente, que porque ya los tengo siempre van a estar ahí para mí cuando los nececite, así, sin más…¿Soy yo tan generoso con ellos ?. No escribo más, les voy a llamar y decirles a cada un@ que l@s quiero.

    • @Robert: Mira, me parece una idea genial lo de llamarlos y decirles que los quieres. Tengo mis errores y seguro que habrá quien piense que soy lo peor, ¡así es la vida! Pero vivo, y ya es un regalo maravilloso: también tengo gente a mi lado que es más que maravillosa. ¡Un abrazo! 😀

    • @Ángel: ¿Salud mental yo? Yyyyyyyyyyyyyy…. ¡supercaligragilístico espialidoso, aunque al oir decirlo suene jander klander, si con rapidez lo dices te aberronchas sobre el rocaje vivo, el que lea esto es un friki de tomo y lomo de mortadela! 😀

    • @Javier: Me consta que hay más personas que han leído tu comentario y lo comparten. Y qué te voy a decir yo: que por supuesto que no lo son. La palabra amigo ha perdido su valor, por desgracia. Todos son amigos. En fin, un abrazo. 😀

  • Querido Julio, como ves he regresado despues de tomarme las vacaciones MUY en serio.
    Bien, creo que la clasificación de amigos que has hecho es muy buena, pienso que todos nos hemos tropezado con una de estas «joyitas» al menos una vez en la vida. Pero, amigos de los «buenos» no hay?
    Muchos besos para ti cielo

    • @Tania: Una gran decisión: las vacaciones sólo pueden serlo si uno se las toma en serio 😉 . Amigos de los buenos los hay, y caben en los dedos de una mano, los de un pie o como mucho los de una mano y un pie, pero no más. ¡Besote! 😀

  • Hola Julio…

    La verdad que como bien dices hay muchas clases de amigos, los buenos se cuentan con los dedos…

    Conocidos tengo miles… jjejeje.. un abrazote de buena semana

    • @Balovega: ¿Te has percatado de que si a un conocido le dices que es un conocido se enfada muchísimo, o se enoja? Todos quieren ser amigos de alguien. 😀

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