Receta para una relación ecológica

Tanto hablar de las casas ecológicas, la alimentación natural y las terapias alternativas -homeopatía, hidromasaje, quiromasaje, acupuntura, yoga, etc.-, y tal vez nos falte ser conscientes de la importancia de las relaciones ecológicas.

Las relaciones ecológicas permiten crear ambientes de paz y sosiego: lugares en los que el espíritu se sabe descansado y en paz. Para esto, claro, hace falta, como para todo lo importante en la vida -estudio, trabajo,  proyectos, etc.-, voluntad.

La vida, entonces, es un poco superar esas trabas que nos apresan la voluntad, y seguir adelante. Para una relación ecológica hace falta:

1. Medio kilo de cariño.

2. Tres toneladas de comprensión.

3. Unas hojitas tiernas de paciencia.

4. Especias picantes y sugerentes del alma.

5. Un puñadito de sal de fe.

6. 2 cucharadas soperas de agua de confianza.

7. Un sazonador de proyectos de futuro.

Tiempo aproximado de cocción: Toda la vida.
Procedimiento: bátase todo muy bien en un hogar iluminado, con olores agradables  y unas flores bien lindas y aplíquese en pequeñas dosis diarias; es más efectivo en pequeñas dosis durante su cocción que tomarlo de una sola vez, porque sus componentes activos van moldeando la relación ecológica y los espacios que ésta ocupa con la ayuda del tiempo.

Así que se trata de cuidar a quien nos acompaña y no dar por hecho que, porque esté siempre a nuestro lado, tenemos garantizada su presencia el resto de nuestros días. Las personas van y vienen, pero ¡quién no querría quedarse en un lugar donde encuentra descanso y sosiego!

Donde se busque el equilibrio; se deje a un lado el ombliguismo y se atienda desde la solidaridad. Pues para una relación ecológica sólo hacen falta estos ingredientes; eso sí, de postre, siempre viene bien:

La capacidad de pedir perdón y reconocer los errores, pero antes de que vengan a corregirlos por nosotros. Si has hecho algo mal, ¡ve inmediatamente a solucionarlo! ¿Por qué vas a tardar más en hacerlo? ¿Quién vive en la ignorancia de no creer que los comete? Y lo más importante: ¿por qué, si los cometemos, no salen las palabras de nuestros labios? Una pregunta que tendríamos que hacernos todos alguna vez.

En definitiva, nadie está en este mundo a nuestro lado para decirnos lo bonito que somos y para comprender nuestro carácter: los demás también están en nuestro mundo para que les digan lo bonitos que son y no sería justo que a cada instante nos achaquen que como tiene este u otro carácter…

No hay nada más hermoso y sincero que el acto de pedir perdón: perdonarnos a nosotros mismos no es fácil, pero pedir perdón por los actos erróneos, si encima tenemos la suerte de contar con alguien que nos comprende y entiende y sabemos que nos va a dar un abrazo y nos perdonará de corazón, nos supondrá no sólo un alivio sino aportar un granito de sal amorosa a nuestra relación ecológica. No basta con decir: «he escuchado tu queja». ¡Habrá que actuar sin que te lo digan previamente! Ahí está el quid de la cuestión: lo que aportamos de nuestra propia iniciativa sin que medie intervención de nuestra pareja ecológica.

Sugerencias de autorecetas para una relación ecológica:

1. Adorna la casa de forma especial.

2. Acércate, tírate encima y cuéntale un chiste, aunque sea malo.

3. Invita a un club de música en directo, con su copita.

4. Dile de ir a pasear si hace un buen día.

5. Recicla los malentendidos de vez en cuando.

6. Que la comprensión anteceda tus actos.

7. No calles nunca: aprende a conducir la situación y lo que quieres conseguir de forma que la otra persona entienda que estás haciendo el esfuerzo de ser paciente y empático.

8. Déjale un lindo poema en una nota.

9.  Repasa qué actos has hecho por esa persona últimamente que no sean los actos cotidianos: ¡haz algo fuera de la rutina diaria!

10. No hagas ninguna de estas cosas todos los días, ¡pero piensa en ellas cada día! Las ganas de hacer las cosas bien genera una energía positiva y hará que tu pareja quiera permanecer tiempo a tu lado, porque le transmites esa sensación de bienestar y calidez que todos necesitamos.

Las relaciones ecológicas son mis favoritas. ¿Y la tuya?

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

13 Comentarios

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  • Pero que razón tenés… los ingredientes son la base de una buena «relación ecologica»… siempre cuando se haga diariamente, y no de vez en cuando. Yo creo que a mi me funciona, y esperemos que nunca pierda ese toque de los ingredientes. Un besazo!! 🙂

    • @Leticia: Pues mira, te apunto para los futuros fans de las «relaciones ecológicas» jaja. Eso, diariamente, es así como debe ser o al menos como hay que intentarlo, pero pensando menos en uno mismo, los principios absurdos y las tonterías y la excusa banal del caracter propio. Nada de eso vale. Creo. ¡Un besote! 😀

  • Mi adorado Julio, como siempre me sorprendes por la forma tierna pero inteligente en la que tratas el tema de mantener en buena forma la relación en pareja. Das en el clavo con varias cosas como los detalles, la cordialidad, la complicidad, todo con miras a ser feliz pero también a hacer feliz al otro.

    La verdad es que yo soy de relaciones ecológicas, jamás le he gritado a un novio, ni hemos terminado mal, al contrario. Ese tipo de respeto y afecto me gusta vivirlo y brindarlo a todos, incluso a los amigos ya sean presenciales o virtuales.

    Como siempre eres el mejor!

    Besos chilangosos y ecológicos para tí

    • @Tania: Mi adorada Tania: me encanta que te guste. De todas formas, seguro que me dejo atrás otros puntos, uno, al fin y al cabo, se centra en lo que se centra. ¡Jamás le has gritado a un novio! Tú lo que eres un encanto jaja. Si me ves el mejor y cojo un espejo atlántico te ves a ti misma, ergo, tú eres la que me haces mejor. 😀

  • Las relaciones ecológicas son las preferidas de todo el mundo, pero muchos prefieren verlas de lejos antes que ponerse manos a la obra y cocinar una receta por sí solos.
    La comprensión y la sinceridad son ingredientes fundamentales, sin duda, y también eliminar con mimo el rencor y el miedo. Sobre todo este último, porque se va comiendo poco a poco nuestro plato, y a veces hasta lo estropea por completo.

    🙂 Me encantan este tipo de post tuyos, me alegran el día, es bonito saber que hay más gente con palabras hermosas, y pensamientos positivos ^_^

    Un besote torrijilla 😛

    • @Kiram: Torrijilla, qué razón tienes. Pensamientos positivos, voy a montar una tienda en plan «vendo pensamientos positivos en bolsas reciclables». Toma idea. Sí, de los dos que nombras, el rencor se puede pasar, pero el miedo es complicado de vencer. Cuesta. ¡Besos! 😀

  • Hola Julio!!!!!!!!!!!!
    Como es tu costumbre, todo lo que escribes tiene un toque de realidad y ternura.
    Apruebo la receta, aunque no la haya utilizado totalmente.
    Pero he de transmitírsela a las personas que aprecio.
    Un Abrazote.
    Aurelia

    • @Aurelia: Me gusta que te haya gustado, tanto el de la receta ecológica como el cuentacuentos, pero has sido un poco exagerada porque lo escribí para pasar el rato y ya… Me emociona que te haya gustado tanto, ¡entonces un día repito! Un besote 😀

  • ¿Y no pusiste en la lista de la compra los preservativos biodegradables? 😀 😀 😀

    Disculpe usted, que le ataque el rigor romántico con bombas de profundidad. No estaba yo hoy para amoríos ecológicos. 😉

  • Mi curiosidad fue apelada por los titulares del post : ¿A què llamarà Julio relaciòn ecològica?
    Pues sì, la denominaciòn es muy acertada, por diferenciaciòn. Me ha encantado este modo de objetivar, de extraer cientìficamene las reglas de funcinamiento del mundo de los sentimientos y las relaciones, particularmente las amorosas.
    Crear ambientes de paz y sosiego……parece tan difìcil, y sin embargo, si ambos «contendientes» aplicaran la receta, serìa hasta sencillo. Sencillo, pero constante……todo un Arte.
    ¿Y què sentido tiene si no una relaciòn, si no conseguimos que sea «ecològica»,.
    Gracias Julio, tan ameno e inteligente como siempre.
    Un abrazo.
    Betty

    • Esto de la relación ecológica es más una aspiración que otra cosa, pero no lo veo tan irreal como eso de imaginar la «relación perfecta». Digamos que es mi modelo de relación, que solo es eso, un modelo. Un abrazote, guapetona. 😀

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