Esas noches de teletienda

Tv Adicción

¡Ay! Esas noches solitarias de televisión, hartos de ociosidad, con mi lado “soy fan de lo peor” activado porque no me ve nadie, ¡jajaja!, veo lo que yo quiera sin tener que  dar explicaciones, ¡lo que yo quiera!, cualquier cosa que no aburra pero que no sea demasiado interesante como para hacerme pensar. ¡Pensar no: descansar de tanto rollo cultureta!

Acaba de terminar la reposición de Los soprano o El ala oeste de la Casa Blanca y no tengo sueño, y zappeo los 31 canales, de adelante atrás, de atrás adelante, menuda mierda la tele, y aburrido del contenido plano a esas horas de la noche me detengo en los canales de teletienda que uno no elimina de la programación de la TDT porque están al final de la lista y no molestan. ¿No molestan? ¡Si al final me salvan la vida! ¿Qué  cosa anuncian? ¿Crema antienvejecimiento con veneno de serpiente? ¿Masajeadores con garantía de por vida? ¿Penes de látex con más funciones y programas que un robot de cocina? Depende. Cualquier cosa para mantenerme despierto.

Comenzamos con el S.W., un producto que dicen que tonifica los brazos en pocos minutos, y por supuesto, con muy poco esfuerzo. Es el desquiciamiento supino para los genios creadores de estos productos: mientras menos esfuerzo y tiempo, ¡mejor es!


He aquí una imagen del producto en cuestión, un fortalecedor de brazos… o algo de eso.

S.W.

Es decir: cogen dos muelles que sitúan en los extremos, un manguito de plástico, dos gomas que hacen de tope y me lo venden como alta tecnología. Viene sin pilas porque aprovecha de la inercia del movimiento. La mcdonalización ha llegado a al teletienda. En este no regalan un exprimidor manual con el que hacer divertidos zumos mañaneros, ¡cachis! Advertencia: su vídeo publicitario para mayores de dieciocho años. Lo veo tres veces seguidas, porque saltas a otro canal de teletienda y sigue ahí.  Decididamente, esto no es un fortalecedor de brazos: es un entrenador de pajas masturbaciones masculinas.

El J.E. es un clásico de la programación nocturna. Aquí el diagrama técnico del producto.

J.E.

En síntesis: es un pene escayolado. “¡Cari!, va a empezar Granjero busca esposa, ¿te apuntas?” “No”, responde él desde la habitación, “voy a ponerme la escayola y tengo que estar tumbado”. Aquí te dejo el enlace por si no lo has visto. A mí me gustan grandes es el eslogan.

El tercero en discordia es este set de cuchillos de cocina, un clásico de toda teletienda que se precie, junto a los reparatodo y las productos de limpieza.

Cuchillos

¡Cuchillos que cortan latas! ¡Papel! ¡Madera! ¿Mire, lo que viene a ser verdura, corta? Sale un señor orondo que dice que es chef -porque todo el mundo asocia naturalmente a un chef con la obesidad; eso piensan los publicistas, o no queda otra porque ¡el chef es obeso!-. El copresentador no deja de sorprenderse de lo afilados que están, debe ser que en su casa no cocina o come con cubiertos de plástico. Dejo el anuncio en su versión alemana; basta cambiar el idioma para darse cuenta de la imbecilidad innovativa de este producto: se puede comprar en cualquier parte y de excelente calidad.

Por si quedan dudas -¿quedan?- sobre los anuncios de teletienda, dejo este vídeo de la OCU que deja en evidencia la publicidad engañosa de otro producto mágico, el S.P., que por lo visto no repara los arañazos del coche como debería.

Esta gente tiene poca imaginación, y puestos a inventar productos milagrosos, encuentro mucho más interesante y, sobre todo, ¡útil!, el siguiente:

La familia que pedalea unida, permanece unida.

Imagen: El mundo según fulano.

[email_link]

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

8 Comentarios

Deja un Comentario
  • El caso es vender. Publicidad! publicidad!. Buen artículo Julio!. Como siempre lo engañoso tiene sus grandes éxitos. El poder de convicción, el mago, el que seduce con campañas exitosas de la clase que sean, que importa. 😀 besos en bicicleta.

    • @Almogrote: Seguro que hay anuncios más divertidos que estos, pero son los que recuerdo de cuando veía esas series -ya no las reponen-. La estafa está a la orden del día. 😀

  • 😀 Me encanta el invento de la bici…yo odio la teletienda pero mi sobrino, que tiene 6 añitos, este verano harto de las repeticiones hasta la saciedad de los capítulos de Bob Esponja -supongo, no me lo dijo él- un día se puso a ver la teletienda y se le ocurrió llamar – para comprar un jamón, que seguro que a mamá le gusta- nos reimos lo que quisimos, suerte que llegó mi cuñada y le impidió hacer el pedido. Me dijo que le flipa la teletienda y que tiene que tener muchísimo cuidado porque a la mínima está agarrando el teléfono para comprar el rodillo que contiene la pintura o el foco portátil ideal para los armarios o cosas así XD yo me río pero supongo que a mi cuñada no le hará mucha gracia.

    • @Lucía: ¡Soy fan de la bici! Me muevo a todas partes con ella, me encanta. Lo del nene tiene guasa, me recuerda un episodio de Los Simpson en el que Hommer llamaba a todo lo que anunciaban. 😀

  • Jajajaja, al primero yo lo llamo pajinator… Madre mía, y lo ponen una y otra vez, y luego cortan series para que sean para “todos los públicos” y entre medias, a las 4 de la tarde, te anuncian eso… Tttt…
    Pero el de los años 30 mola, y mira a la señora, no pierde un minuto para arreglarle las camisas a su señor esposo!

    😀

    • @Kiram: hay un vídeo muy divertido -bueno, hasta la mitad, luego es muy pesado- del “Pajilleitor”, en el youtube. Lo de que corten series para estas tonterías de teletienda, pregunto: ¿hay quién compra? Si eso luego va al trastero, ¡que me conoceré yo a mi gente! Lo de la foto de la bici, pues mira, me pareció de lo más divertido, ellos pedaleando, y ella cosiendo, vamos que coge una feminista la foto y hace un análisis que para qué. 😀

  • Pero… lo interesante sería preguntarse por qué alargamos el día y evitamos irnos a la cama, ¿por qué? Yo hago lo mismo, supongo que hay desgana hasta para irse a la cama, encontrar el sentido del día o porque ya uno le gusta hasta el muslamen que sale en estos espacios comerciales… no lo sé, no sé que es peor, si saberlo o no. Me quedo con el muslamen.

    • Muslamen por aquí, pechuga por allá… Es más cómodo reducir las cosas a los instintos que tener que racionalizarlo todo. Me gusta. Así descansa mi mente que ahora mismo la tengo obturada, o como se quiera decir. 😀

Responder a Anónimo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright ©  La ciudad creativa