T01, E03: secretos.

Al otro extremo del valle la carretera atravesaba un arroyo completamente negro. Troncos de árboles calcinados y desprovistos de ramas a ambos lados. La ceniza moviéndose sobre el asfalto y las manecillas f lojas de cable ciego que colgaban de los ennegrecidos postes de luz gimiendo débilmente con el viento. Una casa incendiada en medio de un claro y más allá un tramo de pradera agreste y gris y un banco de lodo rojo donde había unas obras abandonadas. Un poco más lejos vallas publicitarias anunciando moteles. Todo como en otros tiempos solo que descolorido y desgastado por la intemperie.

La carretera, Cormac McCarthy.

En el mundo que conforma nuestros impulsos existe un páramo privado que es como la carretera que describe McCarthy. Allí estamos ocultos a ojos de los demás, de ángeles y demonios, y jugamos con explosivos, diseccionamos ranas vivas, somos viles y crueles. En esta carretara, que no aparece en las guías del hacedor de mapas que creó las carreteras que conforman nuestra mente, ocurren pequeños o grandes vicios inconfesables.

Podemos tener un límite de reconocimientos; incluso, en un buen estado anímico, llorar amargados porque sabemos que somos débiles. Pero jamás, nunca, reconoceremos que existe la carretera negra. Cuando miro a los ojos de los otros sé que también la tienen porque no atisbo ni rastro de la misma. Tú me entiendes, verdad: qué es eso que haces a solas en la carretera que te llevarás al hoyo.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

14 Comentarios

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  • (¡Qué ganas de leer este libro! y la película qué pinta y Nick Cave que es uno de mis músicos preferidos)
    Creo que a veces si quiera queremos reconocer qué es lo que se esconde bajo el asfalto

    • El libro es la bomba pero es mejor leerlo teniendo un buen día porque te rompe. Y es que en un día o dos de lo lees, es novela corta. 😀

    • Es tan así. Pues imagina lo que hacen cuando nadie los ve, o lo que imaginan que querrían hacer. A fin de cuentas, somos animales, y lo primitivo solo esta bajo una tonelada de cultura, educación, leyes, represiones, etc. Pero está. ¡Creo yo he! Que no digo que tenga razón. 😀

  • Me pronuncio, al igual que ha dicho Julio, somo animales. Nunca debemos olvidarlo.
    Nuestra mente es capaz de imaginar y hacer cosas que ni siquiera nosotros mismos podríamos entender, pero sucede. Eso no quiere decir que un individuo sano mentalmente sea un sicopata o algo parecido. Pero aún estando sano mentalmente .. puede suceder. Si el humano se encuentra atacado o en riesgo de que su vida corre peligro o la de sus seres queridos , puede actuar de forma violenta e incluso de matar. Y no hablemos de una guerra, ahí se desencadena el lobo que llevamos dentro o el demonio, y en nombre de la patria o de Dios podemos cometer los mayores crimenes.
    Bueno ya me callo .
    Un besotonrrotonsillo con canela:love:
    Buen artículo

    • Y lo del hombre es un lobo para el hombre no lo puse porque está muy trillado, pero yo iba más por algo inherente a cada uno y que solo el que lo tiene sabe lo que es: Mr. Hyde. 😀

  • Ese lado oscuro, hay quienes son incapaces de controlarlo, otros lo desconocen, y quizás otros han aprendido a dominarlo, pero está ahí, al acecho, a la espera, puede que no haya ocasión de usarlo, pero puede que cuando salga seamos incapaces de controlarlo.
    Un beso

  • Tu texto me ha recordado a Funny Games de Michael Haneke, en su primera versión. El mal por el mal, sin ninguna otra finalidad. Y para lo cual, tal y como muestra esa película y en contra de lo que solemos pensar, es indiferente tener o no alguna tara mental.
    Por cierto, sólo he tenido lo que hay que tener para verla una vez, y me dejó un dolor de estómago que me duró bastante, nada que ver con The road. Aún así es de mis preferidas.
    Salut!

    • No la he visto porque creo que tiene que ser peor que La naranja mecánica, me refiero de violencia, porque para mí es obra de culto. The road no la he visto porque el libro ya es para deprimirse, es maravilloso, pero un dramón. Qué bien escribe McCarthy. Bueno, vale, una tarde solitaria, antes de que eliminen todo lo pirata en la red, la veo online a ver qué tal. 😀

      • Sí, es bastante peor, aunque en La naranja mecánica la violencia sea explícita. Haneke omite las escenas violentas, siempre se producen fuera de cuadro, la cámara no las toma, así que el audio es terrorífico. Y ya sabes… en ocasiones, no hay nada peor que imaginar.
        Es tan desasosegante que incluso el director se permite el lujo de hacer que uno de los protagonistas se dirija a nosotros, al espectador, y nos interrogue. Eso, que debería «sacarnos» fuera de la película, y reforzarnos en la idea de que lo que estamos viendo es ficción ,y relajarnos, sin embargo no nos da tregua y angustia más si cabe.
        No sé qué decirte, es un mal trago de película, muy por encima de La naranja mecánica. Y al lado de éstas -siempre con acento- The road es un paseo por un campo de cerezos en flor. Pero la sigo recomendando fervientemente. Ya sabes… ¿qué puede esperarse de alguien a quien le gusta visitar los cementerios? 😀

        • A mí La naranja me parece la leche, sobre todo porque tengo la novela de Burguess y me parece la releche -la leche y la releche=mucha leche-. No, si al final la veré más pronto que tarde, veo que ha calado la cinta. Ah, siempre con acento porque tú quieres, pero que la RAE ya ha dicho que no (y es que es llana y acaba en s, por lo tanto no debería, y por el contexto el hablante ya intuye que es pronombre o determinante). ¿Coleccionas fotos de cementerios? 😀

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