Y si te jubilas con 79,7 millones

Lo que tienen las crisis económicas es que los blancos y negros de nuestra sociedad, es decir, los contrastes, resaltan como un semáforo en rojo recortado sobre un valle de nieve.

La sociedad que estamos construyendo permite que entidades privadas -con todo su derecho y autonomía legal– generen beneficios de multimillonario a sus dirigentes. No me extraña que haya tanto «trepa» y competitividad en las grandes empresas para, algún día, firmar un contrato que blinde su futuro con una jubilación estratosférica.

Cuando no son los presidentes de bancas, son los directivos de las empresas que han provocado gran parte del caos actual; y si eso no basta, leemos las nóminas y el convenio laboral de un controlador aéreo y nos dan ganas de salir a la calle con una recortada y pegar tiros a diestro y siniestro.

Lo positivo es que la sociedad se ha dado cuenta, porque ya sabíamos que en el estanque había agua, pero a veces necesitamos que nos llegue al cuello para gritar un ¡basta ya! Lo que toca ahora es seguir iniciativas como las de Obama, en las que se cree una supervisión de estos «sueldos extras» y nuestra sociedad articule sistemas de regulación más justos. Que al ciudadano, en definitiva, no se le pongan los ojos como los de un cherne al leer estas cifras.

El ciudadano medita. Oiga, voy a una entidad bancaria y le cedo mi dinero, mi nómina, mis ahorros, o lo que fuere, para que me lo guarde. Con ese dinero especula, lo mueve acá y allá, y yo no exijo nada; tan sólo, si no le importa a usted, que cuando vaya a devolvérmelo sea la misma cantidad que deposité previamente. Si no le importa, insisto.

Pero es que entremedias me cobran tarifas, gastos, comisiones, y etcéteras. Quiero decir: ¿el negocio consiste en que yo le ceda mi dinero gratuitamente, sin que yo le cobre porque lo custodie, y además cobrar por ello?

Si esto es así, y el Estado regula los bancos, y los préstamos, y hay un banco central en cada país, ¿no debería vigilarse con escrúpulo y minuciosidad las actuaciones de estas entidades y, además, regularizar los sueldos de sus dirigentes?

Porque la empresa es privada, cierto, pero el Estado le concede la licencia y lo somete a una regulación, y como ciudadano de este país entiendo que el Estado debería protegerme. ¿No? De acuerdo, protegerme no es que obligue a un control de los sueldos acorde con la sociedad, pero sí que, en vez de darles un pescozón público, sea inflexible en cuanto a la claridad, al ajuste de beneficios y un recorte de los intereses y tarifas de servicio al ciudadano del cual obtiene esos beneficios. ¿Es entidad privada, dice usted?

También para recibir dinero público. ¿O no? Pues que el Estado me proteja no cotejando sus sueldos, pero que tampoco inyecte dinero a un beneficio irrisorio o vete a saber a cambio de qué, que yo no me he enterado de la función. Las bambalinas para las películas de espías.

Una última nota: el señor de los 79,7 millones para su jubilación es el presidente del BBVA y dicen los del banco que ellos pueden disponer libremente de sus sueldos y prebendas puesto que el gobierno no ha inyectado dinero público para sanearlo.

De lo que se infiere que en todas las demás entidades bancarias el gobierno podría pactar condiciones con el mismo rigor que el banco nos exige -o nos grava con más intereses-. ¿El dinero público para salvar entidades privadas? No estoy de acuerdo. Si no hay otra forma -¿seguro?- el Estado, al menos, debería exigir contraprestaciones de los bancos y cajas con el ciudadano, que es el que le presta el dinero que no cede para sus fondos -esto es, sus impuestos-.

Y en cuanto al BBVA, ¿no es un banco que opera principalmente en España, o al menos es lo que conocemos como parte de la banca nacional? Estaré despistado, se cuestiona el ciudadano. Esta crisis es oscura y la información real se disipa entre tontos y listos y al final queda una argamasa que no hay quien se trague.

Imagen: Newsweek.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

2 Comentarios

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  • la mejor definición de banca que he leído: «el negocio consiste en que yo le ceda mi dinero gratuitamente, sin que yo le cobre porque lo custodie, y además cobrar [la banca] por ello»

    sobre los controladores… personalmente ahora mismo sentiría vergüenza de estar en un bar tomando un cortado y decir «yo trabajo de controlador aéreo»
    .-= Último artículo del blog de ángel cabrera… Recordando a Félix Rodríguez de la Fuente =-.

    • @Ángel: Es que lo de los controladores no tiene nombre. Qué es eso de prejubilarse con 52 años y cobrar la pensión íntegra. ¿Es que hay dos clases de españoles o cómo es esto? ¿Y los sindicatos? Menudo papelón. Gracias por lo de la definición de la banca, no sé si es la mejor pero desde luego que el ciudadano medio podría verlo así. Yo me limito a poner lo que pienso. Un abrazo.

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