Alquimia: el directo de los Dire Straits

La alquimia (del árabe الخيمياء al-khimia) es una antigua práctica protocientífica y una disciplina filosófica que combina elementos de la química, la metalurgia, la física, la medicina, la astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte.

Es increíble que un grupo de la repercusión de los Dire Straits tenga tan poco y mal publicado. En su discografía, apenas cuenta con un directo en vídeo, Alchemy, preludio del culmen que fue Brothers in arms. Ni documentales de Dire Straits o Mark Knopfler -hay grupos y solitas menos mediáticos de los que se encuentra de casi todo- en las últimas décadas; más concretamente, nada tras Alchemy.

Tras la gira de On every street, el último álbum oficial de los Dire Straits tras el éxito masivo de Brothers in arms en 1985, se han lanzado varios recopilatorios, el último de ellos incluyendo varios éxitos de la carrera en solitario de Mark Knopfler. Pero ningún concierto en vivo salvo recopilaciones de vídeos de sus singles en VHS. Extraño para el grupo británico que más vendió de su primer álbum en aquellos tiempos en que era muy difícil la copia masiva y en la que entre sus dos primeros álbumes vendieron seis millones de copias en dos años y dos millones de singles.

Hubo una época de ruptura con la banda; un atardecer, un ocaso, que fue una consecuencia directa de la influencia country y blues, de la música sureña, que marca la nueva aventura en ciernes del líder de la banda, Mark knopfler. On every street dejaba atrás Brothers in arms, Communiqué, Making movies, Love over gold, etc., para adentrarse en sus nuevas inclinaciones artísticas, que le llevarían a lo que fue la influencia del rock de su época. Los Dire Straits fueron un puente entre el rock americano y el rock británico, resultando una amalgama que le daba un aire característico al sonido de la banda: gustaba en ambas orillas del Atlántico. Poco después de Brothers llegaría Notthing Hillbillies, disco que compré en vinilo atrapado por la magia del corte «Your own sweet way«.


Yo también fui reacio al cambio del grupo. Hay artistas que mueren «con las botas puestas». Jerry Lee Lewis sigue siendo Jerry Lee Lewis allá donde va. Eric Clapton lanzó un Unplugged bastante meloso y edulcorado, pero brillante, alejado del sonido más guerrero de la época de Cream. Dylan pasó por una etapa cristiana. Mark Knopfler decidió que quería ser un bluesman, hacer música country, tocar la música de raíces, de cantantes como Chet Atkins, con el que grabó un álbum conjunto. Así que en sus primeros álbumes en solitario todos deseábamos escuchar el «sonido Dire Straits» renacido y allí sólo estaba la misma voz atabacada, el virtuoso de la guitarra pero con unas cadencias y letras diferentes. Knopfler ha madurado, y se nos pasó por alto; las personas cambian, tienen nuevas ilusiones y se proyectan donde les viene mejor y ansían estar. El talento sigue intacto. Como el de Jerry.


Y nosotros podemos mirar y compartirlo o no, pero poco más. En nuestra imaginación, Dire Straits debería seguir existiendo y sacando álbumes como lo hacen los Rolling Stones, o hacer giras como estos o U2, ya pasados los cincuenta. Son formas de interpretar los cambios. Personalmente, sus últimos trabajos en solitario me parecen que tienen momentos brillantes, con canciones bien resueltas y temas muy cuidados, de un artista de talento innegable. Sailing to Philadelphia, Shangri-La o Golden Heart bien merecen una revisión sin prejuicios, aunque es otra cosa: el que espere encontrar a los Dire Straits en algún corte se verá defraudado.

Pero se rompió el maleficio: 26 años después, Alchemy abandona el VHS -¿qué era eso?- y se reedita, con material adicional -poco, un documental de la BBC, pero menos es nada-, en un pack en  DVD o Blue-Ray, junto con dos cds de audio con el concierto.

Y yo tengo uno.

Alchemy viene a ser, para la historia de la música popular -y entramos en el terreno de la especulación y el gusto personal-, lo que el mítico concierto de Queen en Wembley, el de Pompeya de Pink Floyd o similares. El combo estaba en un momento dulce, y acompañados por Mel Collins en el saxo y Hal Lindes en la guitarra como miembros más activos incorporados exclusivamente para la gira -figuran dos más en los créditos pero apenas aparecen en el metraje del concierto-, firman una actuación brillante donde desgranan los grandes éxitos de su trayectoria.

Así que, de alguna forma, se adapta el único concierto de la época a los nuevos tiempos y se reedita un álbum que todo admirador de la banda y amante de la buena música popular ya puede contar en su videoteca. El documental, que habla de la vida de la banda hasta el año 1980 -es decir, antes de que apareciera Making Movies-, es una pequeña joya para entender la personalidad de un artista como Mark Knopfler, las sesiones de grabación y las ideas del grupo original sobre la banda. Es que los adictos al sonido de la Stratocaster roja no tenemos nada más allá de Alchemy.


[email_link]

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

Deja un Comentario
  • Mi chidísimo Julio, yo soy de las que me gusta todo de Dire Straits, unas cosas me parecen sobresalientes, otras no tanto pero todo de ellos me gusta.
    Habrá que juntar los pesitos para comprar el nuevo «En directo».

    Un beso, adorado

    • @Tania: Pues claro, todos los álbumes en solitario no me gustan, ni todas las canciones de los Straits. De hecho, podría hacer una lista de canciones que me gustan bastante poco o nada. El directo no es nuevo, es reeditado del de 1984, el único oficial de aquella época que tienen. 😀

  • Los D Straits no son de mis favoritos, si, ya sé «anatema» diran algunos, aunque reconozco el virtuosismo de Knopfler, sus riffs de guitarra me aburren, los encuentro monotonos y además siempre iguales, es mi opinión.
    No obstante si a ti te hacen feliz, por mi nada que objetar al respecto 😉
    Que disfrutes de esta semana como si fuera la última de tu vida.
    Besos
    .-= Último artículo del blog de EURICE… Los desmanes de la memoria que se alojan en desvanes, para desvanecerse en el silencio… =-.

    • @EURICE: Jajajaja, no es anatema, mujer. A mí me gusta Queen, pero no los tengo en mi top de grupos, y sin embargo me parecen geniales. Para gustos colores. Que pases buena semana tú también. 😀

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright ©  La ciudad creativa